El presidente de Colombia, Gustavo Petro, justificó la declaratoria de emergencia económica y la adopción del Decreto 1474 de 2025, emitido por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, como una respuesta necesaria ante el rechazo de las comisiones económicas del Congreso a la ley de financiamiento, que buscaba recaudar 16,3 billones de pesos para el Presupuesto General de la Nación de 2026, estimado en 546,9 billones de pesos. Esta medida, que entrará en vigencia a partir de 2026 en todo el territorio nacional, surge del déficit fiscal y la necesidad de financiar el gasto público tras la negativa legislativa a una reforma tributaria similar.
Las nuevas disposiciones tributarias impactan principalmente a grandes patrimonios, empresas, el sector financiero, la extracción de hidrocarburos, bienes de lujo, licores, tabaco y juegos de azar digitales, con un umbral para el impuesto al patrimonio reducido a dos mil millones de pesos de patrimonio líquido, frente a los cerca de cuatro mil millones previos, y una tarifa marginal máxima que sube del 1,5 por ciento al 5 por ciento. Además, se restringe el uso de regalías como costo o deducción fiscal, aunque no se aplica el impuesto al patrimonio a las sociedades, según análisis del abogado tributarista Durán, conocido como El Man de los Impuestos.
Críticas y defensa de las medidas
El mandatario defendió las acciones al argumentar que no afectan a la gente trabajadora ni a la clase media, sino solo al gran capital, grandes propietarios y rentistas, lo que, según él, explica el rechazo congressional. Por otro lado, el senador Efraín Cepeda, del Partido Conservador, cuestionó la necesidad de estos 16,3 billones de recaudo al recordar que, al 30 de noviembre, quedaban 75 billones de pesos en gastos no ejecutados, de los cuales 34,4 billones corresponden a inversión, sugiriendo que el recorte debe enfocarse en el gasto público descontrolado.
«Como ven, la reforma tributaria decretada no perjudica a la gente trabajadora o de clase media, solo el gran capital, los grandes propietarios y los grandes rentistas del país. Por eso el Congreso no la aprobó y nos obligó a la emergencia»
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
«El recorte debe ser en el gasto que ha crecido profundamente. Para qué quieren 16, si a noviembre 30 tienen $75 billones que no han sido ejecutados, de los cuales 34,4 son de inversión»
Efraín Cepeda, senador del Partido Conservador
Expertos advierten sobre un incremento en la presión fiscal sobre sectores estratégicos y controles más estrictos sobre activos, con posibles ajustes en empresas cotizadas en bolsa y en la extracción de hidrocarburos, lo que podría derivar en un traslado de la carga tributaria del sector financiero hacia los consumidores a través de mayores costos en servicios, créditos y comisiones. Esta declaratoria de emergencia abre un debate nacional sobre la sostenibilidad fiscal y la ejecución eficiente del presupuesto en Colombia.

















