Juan Daniel Oviedo, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y precandidato presidencial, lanzó una dura advertencia sobre el aumento del salario mínimo del 23,7 por ciento establecido por el Gobierno nacional para 2026, que llevará la cifra a dos millones de pesos mensuales incluyendo el auxilio de transporte. En un video publicado en redes sociales, Oviedo comparó los efectos de esta medida con el movimiento lento de las tortugas en la creación de empleo formal en Colombia, un factor clave para resolver estructuralmente el problema de la pobreza que afecta a más de diez millones de personas en la informalidad. La Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), a través de su presidente Jaime Alberto Cabal, se sumó a las críticas, calificando la decisión como un acto populista, demagogo y electoralista que generará serias consecuencias en la competitividad del país.
Las declaraciones de Oviedo y Cabal llegan en un contexto de elecciones clave en marzo, mayo y junio de 2026 para congresistas y la Presidencia, donde el incremento salarial, el más alto en la actual administración, podría tener efectos a mediano plazo justo después del año electoral. Ambos líderes económicos argumentan que el alza cuadruplica las tasas de inflación y productividad esperadas, lo que provocará inflación acelerada, incrementos en las tasas de interés por parte del Banco de la República y un impacto negativo en las empresas locales, especialmente con un dólar barato que abarata importaciones mientras eleva costos nacionales.
Fenalco advirtió serias consecuencias por aumento del salario mínimo
Jaime Alberto Cabal enfatizó que hoy, con un dólar favorable, los bienes importados se vuelven muy baratos, pero los costos internos subirán tanto que las empresas nacionales tendrán dificultades para competir, al igual que los exportadores cuyos gastos aumentarán sin poder trasladarlos al exterior. Oviedo, por su parte, instó a los colombianos a votar por propuestas económicas reales en las elecciones de 2026, en lugar de medidas que agraven la informalidad, reduzcan las nóminas formales, afecten la estabilidad laboral y se vean agravadas por la emergencia económica y el alto gasto público. Fenalco describió la medida como una farsa y burla hacia empresarios y ciudadanía, con posibles ramificaciones políticas como impulsar una asamblea nacional constituyente que limite la independencia del Banco de la República.
“Salario mínimo a $2.000.000 nos va a hacer mover como tortugas a la hora de crear empleo formal en el país, algo que necesitamos para resolver estructuralmente el problema de la pobreza en Colombia”
Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane y precandidato presidencial
“En 2026, el protagonista de los efectos del salario mínimo va a ser la inflación y, por consiguiente, el incremento de las tasas de interés que va a requerir el Banco de la República para controlar el aumento de los precios en el país”
Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane y precandidato presidencial
“Hoy, con un dólar barato, los bienes importados se hacen muy baratos y obviamente los costos nacionales van a incrementarse de tal manera que a las empresas les va a quedar muy difícil competir. Igualmente, los exportadores con un ingreso, eh, menor van a ver incrementados sus costos y no van a poder competir en el exterior”
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco
“Un acto populista, demagogo y electoralista”
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco
Estas críticas resaltan el debate sobre el equilibrio entre protección social y sostenibilidad económica en Colombia, donde el Gobierno defiende el aumento como un avance para los trabajadores, pero opositores como Oviedo y Fenalco advierten de un panorama de mayor informalidad y menor crecimiento si no se corrigen estos desequilibrios a tiempo.

















