El Ministerio de Defensa, liderado por el ministro Pedro Sánchez, instaló un Puesto de Mando Unificado en el municipio de Tibú, en el Norte de Santander y región del Catatumbo, para reforzar la seguridad ante el repunte de violencia causado por la disputa territorial entre el ELN y las disidencias del Frente 33, comandadas por alias Calarcá. Esta acción se enmarca en la operación Esparta e involucra a la Policía Nacional, el Ejército Nacional con su Segunda División y la Fuerza de Tarea Vulcano, la Gobernación de Norte de Santander, las alcaldías locales y el Ministerio Público, con el objetivo de coordinar esfuerzos y proteger a la población civil.
Las confrontaciones entre estos grupos armados ilegales, motivadas por el control de economías ilícitas ligadas al narcotráfico, han generado afectaciones graves en comunidades rurales y urbanas de la zona, lo que impulsó una respuesta inmediata del Estado mediante monitoreo permanente, unidades de inteligencia, camionetas blindadas, motocicletas y apoyo helicoportado. La Policía Nacional intensificó su presencia en los cascos urbanos, mientras el Ejército mantiene el control en áreas rurales, todo bajo una coordinación operativa unificada.
Protección prioritaria y llamado a la ciudadanía
Entre las medidas destacadas se encuentra el acompañamiento a una caravana humanitaria hacia el corregimiento de Filo Gringo, priorizando la protección de los campesinos y el control institucional del territorio. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que suministre información oportuna y segura, facilitando así la neutralización de amenazas y la recuperación de la normalidad en la región.
«se están empleando todas las capacidades del Estado para proteger a los campesinos del Catatumbo»
Pedro Sánchez, ministro de Defensa
Esta intervención integral busca mitigar el impacto de la violencia en Tibú y el Catatumbo, reafirmando el compromiso del Gobierno Nacional con la seguridad y el bienestar de las comunidades afectadas por estos conflictos armados.

















