Andrés Parra, el reconocido actor colombiano, compartió en el último capítulo del podcast «Por la ventana» de 2025, conducido por los humoristas Camilo Díaz «Culotauro», Camilo Sánchez y Emir Quintero, cómo su interpretación de Pablo Escobar en la serie «El patrón del mal» transformó de manera permanente su físico y su vida. La revelación ocurrió durante una grabación realizada en centros médicos, donde Parra participó disfrazado de payaso en la entrega de regalos a menores internados. Allí, narró que su sobrepeso previo lo limitaba profesionalmente, y un comentario directo de la productora Juana Uribe se convirtió en el detonante para un cambio radical.
Parra confesó que antes del casting estaba muy excedido de peso y que inicialmente no quería asumir el rol de Escobar, temiendo el rechazo público y el ridículo asociado al personaje. Sin embargo, enterarse de que Uribe lo había visto comiendo en un centro comercial y lo describió como «demasiado gordo» para el papel, solo apto para la escena final en el tejado, lo impulsó a actuar. La productora le dio tres meses para bajar de peso, lo que lo llevó a contratar a un nutricionista y perder 16 kilos en ese plazo, interpretando al narcotraficante con 96 kilos en total. Tras finalizar el proyecto, que estaba planeado para cuatro meses pero se extendió a diez, Parra continuó con la disciplina y llegó a pesar 70 kilos, un hábito que mantiene hasta hoy, aunque admite haber subido un poco recientemente.
El agotamiento mental y una nueva perspectiva
El rol no solo implicó un sacrificio físico, sino también un desgaste emocional profundo para Parra, quien se desapareció del ojo público después de la serie por puro cansancio, agravado por la carga política del personaje y la extensión del rodaje. La gente ha especulado que «se volvió loco», pero él aclara que solo necesitaba descanso. En el podcast, también recordó anécdotas como haber conocido a Lionel Messi durante las grabaciones, aunque no pudo disfrutarlo plenamente por un proceso de separación personal en ese momento. Hoy, alejado de malos hábitos, Parra enfatiza una mentalidad renovada: el éxito constante no es necesario para ser feliz.
«El punto de quiebre es que yo estaba muy gordo. Me enteré de que Juana Uribe me había visto comiendo en un centro comercial y había dicho: ‘Ese man está muy gordo ya’, eso a mí me pegó, de que yo estaba muy gordo, que yo solo servía para la escena del tejado, cuando lo matan.»
Andrés Parra, actor
«Ella me dijo que estaba muy gordo y que tenía tres meses para bajar de peso. Yo contraté a un nutricionista y bajé 16 kilos, hice a Escobar con 96 kilos. Se acabó el proyecto y yo quedé con el gusto de seguir bajando.»
Andrés Parra, actor
Esta confesión en «Por la ventana» resalta no solo el impacto duradero del icónico papel en la carrera de Parra, producido por Juana Uribe, sino también su evolución personal hacia una vida más equilibrada, donde el cambio físico se convirtió en símbolo de superación y autocontrol sostenido.
«Llegué a 70, yo ahora me subí un poco, pero yo no vuelvo a ser el gordo de esa época. Yo pudiera, tendría el cuerpo de Egan Bernal.»
Andrés Parra, actor
«A la gente le gusta decir que me volví loco, pero yo estaba cansado. La carga política y todo. Ese proyecto iba a durar cuatro meses y duró diez, pero la gente ha preferido decir que me volví loco. Yo después de eso me desaparecí porque estaba cansado.»
Andrés Parra, actor











