La fiesta de Año Nuevo en el municipio de Jambaló, en el norte del Cauca, culminó en graves disturbios durante la madrugada del viernes 2 de enero de 2026, cuando participantes visiblemente afectados por el consumo excesivo de alcohol comenzaron a lanzar botellas, sillas y mesas, generando una estampida entre los asistentes que utilizaron las mesas como escudos improvisados para huir del caos, en un evento público que inicialmente congregaba a numerosos habitantes para recibir el nuevo año.
Decenas de asistentes quedaron en grave riesgo por la violencia desatada, aunque hasta el momento no se han reportado víctimas fatales. La falta de un control efectivo por parte de las autoridades contribuyó a que el desorden escalara rápidamente, dejando un saldo de preocupación en la comunidad, mientras la Policía y la Alcaldía de Jambaló no han entregado información oficial sobre heridos y adelantan investigaciones para esclarecer las causas y responsabilidades.
Reacciones divididas en la comunidad
En redes sociales, los habitantes de la zona expresaron opiniones encontradas sobre el incidente. Algunos minimizaron los hechos al considerarlos parte de la cultura local, mientras otros criticaron la ausencia de medidas de seguridad y el impacto del alcohol. Las autoridades locales continúan evaluando el suceso para evitar repeticiones en futuras celebraciones.
“Eso no es un caos, eso es la cultura que tiene el pueblo y ellos se gozan en sus fiestas despidiendo el año…noto que son muy felices…”
Comentario anónimo
“Eso deberían de colocar guardias así como deja plata los borrachos”
Comentario anónimo
“Que licor tan bravo, convierte al colectivo en tragedia”
Comentario anónimo
“La gente copia, con que necesidad tiene de actuar de esa forma, no había motivos”
Comentario anónimo
“Por eso es mejor pasar en familia y no en esas revolturas de igual manera la borrachera es la misma y lo mejor en casa y no en la calle”
Comentario anónimo
Incidente adicional complica el fin de año
En un episodio paralelo, el 1 de enero de 2026, un vehículo particular impactó los dispensadores de una estación de combustible de la Cooperativa Multiactiva en la vereda Zumbico de Jambaló, sin que se registraran víctimas, pero dejando sin abastecimiento a unas 2.500 familias de Jambaló, Pitayó y Silvia. El Cuerpo Voluntario de Bomberos y la Guardia Indígena intervinieron para asegurar el área, y se encuentra en curso una investigación sobre las causas del accidente y el tiempo estimado para reanudar el servicio, agravando las dificultades en la región norte del Cauca al inicio del año.
Estos eventos subrayan la necesidad de mayor vigilancia en celebraciones masivas y el manejo de emergencias en zonas rurales, según fuentes como Hechos del día en Facebook.

















