Varios jugadores clave de la Liga BetPlay se perderán el debut del torneo Apertura 2026 debido a sanciones pendientes del año anterior. Entre ellos figuran el zaguero de Millonarios Jorge Arias, el delantero albiazul Leonardo Castro, el atacante de Junior Guillermo Paiva, el mediocampista de Atlético Nacional Mateus Uribe, el arquero Washington Aguerre, quien militó previamente en un equipo colombiano, y el portero Jordan García, ex Fortaleza. Estas ausencias se darán en el tercer fin de semana de enero de 2026, cuando la liga inicie el 17 de enero en Colombia, ya que las sanciones registradas por Dimayor por expulsiones e incidentes del torneo Finalización 2025 deben cumplirse en los torneos posteriores o al regreso de los jugadores si han sido transferidos.
Las penas específicas incluyen un partido de suspensión para Jorge Arias y Mateus Uribe, mientras que Leonardo Castro y Guillermo Paiva enfrentan dos partidos cada uno, al igual que Washington Aguerre. Millonarios debutará ante Atlético Bucaramanga sin la presencia de Arias y Castro, Junior hará lo propio sin Paiva, quien fue expulsado en la final ante Deportes Tolima, y Atlético Nacional abrirá su calendario frente a Boyacá Chico sin Uribe, castigado por una pelea con Aguerre. Cabe destacar que Aguerre fue transferido a Peñarol de Uruguay y Jordan García a Club León de México, por lo que sus sanciones aplicarán si regresan al fútbol colombiano.
Impacto en los equipos campeones y el nuevo formato
Junior, que se coronó campeón del Finalización 2025, deberá adaptarse a la ausencia de Paiva en su estreno, en un contexto donde las sanciones trascienden los torneos y se arrastran al Apertura. Además, el debut de la liga se cruza con la Superliga entre Junior y Santa Fe, que se disputará ida y vuelta con horarios notificados una semana antes por Dimayor. El torneo Apertura contará con una fase única de 19 fechas y playoffs con los ocho mejores clasificados, culminando antes de la Copa del Mundo de Clubes, lo que añade presión a los equipos desde el arranque.
Estas suspensiones subrayan la rigurosidad de Dimayor en el cumplimiento disciplinario, obligando a los clubes a reorganizar sus alineaciones iniciales y afectando estrategias en una liga que promete alta competencia desde la jornada inaugural.











