Colombia asumió este viernes su rol como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas para el periodo 2026-2027, durante una ceremonia de instalación de la bandera celebrada en la mañana del 2 de enero de 2026 en Nueva York, Estados Unidos. La embajadora Leonor Zalabata Torres representó al país en el evento, al que también asistieron figuras como Laura Gil, secretaria general adjunta de la Organización de Estados Americanos, y Luis Gilberto Murillo, excanciller colombiano. Esta asunción se da en el marco de la rotación del grupo regional Grulac, donde se requieren dos países por bloque para conformar el Consejo, y responde a la candidatura presentada por Colombia en 2012, la cual no enfrentó competencia en su grupo.
La ceremonia contó con la presencia de otros nuevos miembros no permanentes como Baréin, la República Democrática del Congo, Letonia y Liberia, marcando el inicio de un ciclo en el que Colombia accede al Consejo por un lapso promedio que ocurre una vez cada diez años para naciones de la región. Este hito diplomático sigue al periodo anterior en el que María Emma Mejía fungió como representante permanente del país, y resalta el respeto a las inscripciones en Grulac, donde las candidaturas rara vez se disputan y los países se anotan según su interés.
El impacto de la gestión diplomática en el multilateralismo
El excanciller Luis Gilberto Murillo atribuyó este logro a una gestión estratégica que lideró desde la Cancillería, con una visión clara de posicionar a Colombia en foros globales clave. En un contexto mundial marcado por crisis climáticas, migraciones y desafíos de seguridad, la membresía otorga al país voz y voto en decisiones globales, permitiendo visibilizar prioridades nacionales como la paz y la estabilidad regional, además de fomentar mayor cooperación internacional.
“las candidaturas rara vez son disputadas y las inscripciones tienden a respetarse. Es decir, los países en Grulac se van anotando según interés. Esta elección de Colombia no fue competida en Grulac. Por lo tanto, su candidatura estaba asegurada porque se necesitan dos países por grupo regional para conformar el Consejo de Seguridad”
Laura Gil, Secretaria General Adjunta de la OEA
Esta asunción contrasta con reflexiones pasadas, como la de Enrique Iglesias, quien cuestionaba que un país pequeño aspirara a ser miembro del Consejo de Seguridad, pero Murillo enfatizó que el multilateralismo no es un lujo, sino una herramienta esencial para proteger a la población y traducir decisiones globales en resultados concretos para Colombia y la región.
“Que Colombia llegue hoy al Consejo de Seguridad de la ONU no es casualidad: fue una gestión que lideré desde la Cancillería con una visión clara de país. En un mundo atravesado por crisis climática, migración y seguridad, el multilateralismo no es un lujo, es una herramienta para proteger a la gente. Tener voz y voto allí significa más cooperación, más respaldo a la paz y más capacidad de incidir para que las decisiones globales se traduzcan en resultados concretos para Colombia y la región”
Luis Gilberto Murillo, excanciller
Con esta nueva etapa, Colombia se posiciona para influir activamente en la agenda internacional durante los próximos dos años, fortaleciendo su diplomacia y contribuyendo a la resolución de conflictos globales desde una perspectiva latinoamericana.

















