Juan David Palma, un adolescente de 17 años y promesa del fútbol local en la escuela Sarabia FC, perdió la vida la noche del 1 de enero en el barrio Mocarí de Montería, Córdoba, al ser alcanzado por una bala perdida durante una riña entre vecinos. El incidente ocurrió cerca de un establecimiento público, donde un altercado iniciado entre un hombre y dos sujetos de la calle 12, en el sector Camilo Torres, comenzó con armas blancas y escaló rápidamente a disparos con arma de fuego.
La riña dejó además dos hombres heridos, quienes fueron trasladados a un centro asistencial y se encuentran bajo atención médica, aunque no hay un reporte oficial sobre su estado de salud. Palma, reconocido en su comunidad por su talento, disciplina deportiva y por mantenerse alejado de los vicios, se convirtió en una víctima inesperada de la violencia descontrolada que irrumpió en el barrio esa noche.
El fútbol de Córdoba guarda luto por un crack asesinado
La comunidad del barrio Mocarí, junto con el ambiente del fútbol local, se encuentra inmersa en un profundo duelo por la muerte del joven deportista. Familiares, amigos y vecinos exigen una investigación transparente por parte de la Fiscalía para esclarecer los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. En medio de este dolor, un allegado al futbolista lamentó la tragedia con palabras que resuenan en los medios locales.
«A Juan David no lo mató una riña, lo mató la intolerancia y el uso irresponsable de las armas. Hoy el fútbol de Córdoba está de luto porque nos quitaron a un crack»
Allegado al joven futbolista, citado por medios locales
Este lamentable suceso se suma a la ola de violencia en la región, ya que el 2 de enero en Purísima, Córdoba, se reportaron dos muertes más: Paula Murillo fue hallada sin vida en una vivienda del barrio Laureano Gómez, y otro habitante fue descubierto fallecido en el barrio La Esperanza. Ambos casos están bajo investigación por la Policía de Córdoba y el CTI de la Fiscalía, lo que genera mayor preocupación por la seguridad en el departamento.

















