El Servicio Geológico Colombiano registró un sismo de magnitud 4.1 en el municipio de Los Santos, en el departamento de Santander, este 3 de enero a las 07:50 hora local. El epicentro se ubicó en las coordenadas 6.821764946 de latitud y -73.14212036 de longitud, con una profundidad de 139 kilómetros, según la información preliminar que aún está sujeta a posibles cambios.
Este movimiento telúrico se produce en una zona de alta actividad sísmica debido a la subducción de las placas tectónicas Nazca bajo la Sudamericana, así como la interacción entre las placas Sudamericana y Caribe, procesos que generan la mayor parte de los temblores en el país.
Colombia en el Cinturón de Fuego del Pacífico
Colombia forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una región que concentra el 75 por ciento de los volcanes activos del mundo y el 80 por ciento de los sismos más fuertes a nivel global. Departamentos como Nariño, Chocó, Caldas y Santander son los más afectados por esta actividad, con Los Santos destacando como la segunda zona más sísmica del planeta.
Intensidad según la Escala Macrosísmica Europea
La intensidad de los sismos se mide mediante la Escala Macrosísmica Europea EMS-98, donde un nivel 4 implica que el movimiento es sentido ampliamente en interiores, con vibraciones en ventanas y puertas; un 5 se percibe fuertemente, desplazando objetos y causando grietas leves; un 6 genera daños leves y pérdida de equilibrio; mientras que un 7 provoca daños moderados, con muebles volcados y grietas en edificios. Niveles inferiores, como el 2, solo son percibidos por pocas personas en reposo, y el 3 causa un leve balanceo de objetos.
Sismos históricos que marcan la memoria nacional
La historia sísmica de Colombia incluye eventos devastadores como los de Ecuador y Colombia en 1868, con magnitudes de 6.3 y 6.7 que dejaron alrededor de 70.000 víctimas; el de Cúcuta en 1875, estimado entre 7.5 y 8.5, que causó 461 fallecidos solo en territorio colombiano; el de Esmeraldas en 1906, de 8.8 que generó un tsunami con 1.500 muertos; el de Páez en 1994, magnitud 6.4 con cerca de 800 fallecidos; y el del Eje Cafetero en 1999, de 6.2 que cobró más de 1.000 vidas, dejó 4.000 heridos y unos 500 desaparecidos.
Autoridades continúan monitoreando la zona ante la posibilidad de réplicas, recordando la importancia de la preparación en un país de alto riesgo sísmico como el nuestro.

















