En un operativo militar sorpresa ejecutado el sábado 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa en Caracas, tras una intervención que incluyó bombardeos en varios puntos estratégicos de la capital venezolana. La acción, justificada por Washington como respuesta al albergue de terroristas que amenazan su seguridad nacional, el uso de Venezuela como corredor de narcóticos por aire, tierra y mar hacia Estados Unidos, la violación sistemática de la democracia y el éxodo masivo de nueve millones de ciudadanos venezolanos, generó inmediatas reacciones entre líderes políticos colombianos.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez celebró la operación como un acto de legítima defensa, argumentando que Estados Unidos no podía permanecer indiferente ante años de complicidad del régimen chavista con el narcoterrorismo y la inestabilidad regional. Uribe también criticó a los organismos internacionales y a las Fuerzas Armadas venezolanas por no haber actuado antes, prefiriendo el soborno de la dictadura en lugar de defender la democracia. En su mensaje, extendió una advertencia directa a las Fuerzas Armadas de Colombia, instándolas a no caer en el error de proteger a la dictadura mediante el controvertido decreto de Zona Binacional impulsado por el presidente Gustavo Petro en 2025, y abogó por la libertad del pueblo venezolano y la liberación de Colombia del «contagio destructor» del régimen vecino, que históricamente protegió a narcoterroristas colombianos y estimuló la violencia contra el pueblo de su país.
Reacciones divididas de expresidentes colombianos
Por su parte, el expresidente Juan Manuel Santos adoptó una postura más cautelosa, enfatizando la necesidad de respetar el derecho internacional, la soberanía y las soluciones multilaterales para garantizar la estabilidad regional. Santos subrayó que Colombia permanecerá comprometida con la paz, la democracia y la resolución de conflictos por vías políticas en lugar de la fuerza.
«Ninguna transición será duradera si no cuenta con legitimidad democrática, garantías institucionales y el respaldo de la comunidad internacional».
Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia
«Colombia seguirá comprometida con la paz, la democracia y la defensa de los principios que han permitido resolver los conflictos más complejos por la vía política y no por la fuerza».
Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia
La posición de Santos no tardó en recibir duras críticas de Jerónimo Uribe, hijo del expresidente Álvaro Uribe, quien lo tildó de «ruin» y «nuevo mejor amigo de Chávez» por posar de pacifista mientras, según él, daña a Venezuela al desconocer la legitimidad democrática ya existente tras elecciones y la gesta de María Corina Machado y millones de venezolanos.
«Estados Unidos actuó en legítima defensa. No se puede pretender que nada pase cuando por años se ha albergado a terroristas que amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos; se ha servido como corredor aéreo, terrestre y marítimo para trasladar narcóticos a los Estados Unidos; se ha violado la democracia y se ha propiciado un éxodo de 9 millones de ciudadanos».
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
«Estados Unidos ha tenido que hacer lo que debieron hacer los organismos internacionales y las Fuerzas Armadas de Venezuela que prefirieron el soborno de la dictadura que hacer respetar la democracia de su país».
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
«Que las Fuerzas Armadas de Colombia no entren en el suicidio de proteger a la dictadura como se ha pretendido con la Zona Binacional. Que el hermano pueblo de Venezuela encuentre su camino de libertad y de bienestar colectivo. Que en Colombia nos liberemos pronto del contagio destructor».
Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia
«Ruin. El nuevo mejor amigo de Chávez. Por posar de pacifista y prudente le sigue haciendo daño a Venezuela. Elecciones ya hubo, legitimidad democrática ya hay. A estas alturas, pedirla, desconociendo la gesta de María Corina y de millones, es una cachetada soterrada a la causa de Venezuela Libre».
Jerónimo Uribe, hijo de Álvaro Uribe Vélez
Estas reacciones reflejan la profunda influencia que el régimen venezolano ha ejercido en Colombia a lo largo de los años, polarizando aún más el debate político en la región ante un futuro incierto para Venezuela y sus vecinos.

















