El Gobierno de Colombia ha ofrecido recompensas de hasta 5.000 millones de pesos por información que permita la captura de cabecillas de grupos armados como el Estado Mayor Central, la Segunda Marquetalia y el ELN, presuntamente refugiados en Venezuela. Entre los más buscados figuran Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como Iván Mordisco, líder del Estado Mayor Central, por quien se ofrece la mayor suma de 5.000 millones; Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, de la Segunda Marquetalia, y Eliécer Erlinto Chamorro Acosta, alias Antonio García, máximo comandante del ELN, ambos con recompensas de 4.378 millones de pesos. Otros líderes del ELN como Silvana Guerrero, Ricardo, Parmenio, Caballo de Guerra y Pablito también están en la mira.
Esta medida surge de un informe oficial al que accedió Infobae Colombia, que revela la presunta presencia de estos cabecillas y sus grupos armados en territorio venezolano, especialmente en zonas fronterizas con Colombia. Iván Mordisco, quien ingresó a la guerrilla en los años noventa y comanda el frente uno, coordina actividades de narcotráfico, extorsión y control territorial en el sur del país. Por su parte, Iván Márquez, desertor del proceso de paz de 2016, actúa como portavoz y estratega principal de la Segunda Marquetalia, con fuertes vínculos al narcotráfico. Antonio García, nacido en 1956, ha expandido la presencia del ELN en áreas rurales y fronterizas, participando en economías ilegales.
Refuerzo en la frontera ante posibles cambios políticos
El anuncio se enmarca en un contexto de tensión por el cambio de administración en Venezuela, la posible presencia de fuerzas estadounidenses en la región y una arremetida de las Fuerzas Militares colombianas en la frontera. Estos grupos mantienen estructuras armadas en Venezuela, y existe el temor a un retorno de frentes disidentes hacia Colombia debido a las transformaciones políticas en el vecino país, lo que ha llevado a un reforzamiento de las operaciones en la zona limítrofe.
«a este criminal se le considera un narcoterrorista, no el líder de un grupo armado»
Pedro Sánchez, ministro de Defensa
Con estas recompensas, el Gobierno busca desarticular las cúpulas de estas organizaciones, que continúan representando una amenaza para la seguridad nacional mediante sus actividades ilícitas y su influencia transfronteriza, en un esfuerzo por recuperar el control territorial y frenar la expansión de la violencia en las regiones afectadas.

















