En un hito histórico para las Fuerzas Armadas de Colombia, seis mujeres ingresaron por primera vez como aspirantes a oficiales de Infantería de Marina en la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla” de Cartagena. Estas jóvenes colombianas, que superaron un riguroso proceso de selección liderado por la Dirección de Incorporación Naval, iniciaron su periodo de adaptación naval militar de tres meses, previo a la formación especializada como cadetes profesionales de Infantería de Marina u otras especialidades. La ceremonia de protocolización y bienvenida contó con la participación de familiares y marcó la incorporación de un total de 165 aspirantes, incluyendo cadetes navales regulares, de Infantería de Marina y del Cuerpo Administrativo.
El contralmirante John Henry Ruiz Murcia, director de la Escuela Naval de Cadetes, destacó la relevancia de este paso al afirmar que se continúan abriendo caminos para la mujer con mérito, disciplina y liderazgo, al punto de contar hoy con almirantes que conducen procesos importantes y comandantes que lideran unidades navales estratégicas, reafirmando que las capacidades, el carácter y la vocación de servicio de un militar no tienen género, sino compromiso con la Patria. Este evento representa la primera vez en la historia de las Fuerzas Armadas colombianas que mujeres acceden a esta rama, como parte de la apertura de espacios en la estructura militar.
“Hoy es un día muy especial para la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla. Estamos recibiendo ciento sesenta y cinco nuevos aspirantes, jóvenes, hombres y mujeres, listos a prepararse en la mejor escuela naval del mundo como los mejores futuros oficiales de la Armada de Colombia. Y de manera histórica, el día de hoy, abriendo más oportunidades a la mujer, recibimos las primeras seis mujeres que se van a preparar como oficiales de infantería y marina. Sean todos ustedes bienvenidos a la Escuela Naval”.
Contralmirante John Henry Ruiz Murcia, director de la Escuela Naval de Cadetes “Almirante Padilla”
Escudo Nacional Antidrones: Inversión millonaria contra amenazas aéreas criminales
En paralelo, el Ministerio de Defensa de Colombia lanzó el proyecto Escudo Nacional Antidrones, con un presupuesto de 6,2 billones de pesos, destinado a fortalecer la seguridad frente al uso criminal de drones por grupos armados ilegales. La iniciativa, impulsada junto al Ejército Nacional, se estructura en tres ejes principales: legislación y doctrina, entrenamiento y operaciones, y tecnología. Incluye la contratación directa en modelo “Gobierno a compañía” con fabricantes respaldados por el Estado, pruebas en condiciones reales supervisadas por equipos multidisciplinarios de Fuerzas Militares y Policía Nacional, un grupo de transparencia y una compañía experta, exigiendo demostración de efectividad antes de cualquier adquisición, con actualización tecnológica constante, capacitación e instructores, y diálogo restringido a equipos ministeriales sin intermediarios.
Los datos revelan la magnitud del problema: en lo corrido de 2025, se bloquearon 8.872 ataques con drones y se neutralizaron 982 incidentes mediante tecnología de interceptación, con 2.500 intentos en regiones como Cauca, Nariño y Valle del Cauca; 2.000 en Santander, Norte de Santander y Bolívar; 1.400 en Antioquia; 1.200 en los Llanos Orientales y Meta; y menos de 400 en el resto del país. La presentación incorporó la unidad Banot para potenciar la capacidad operativa, consolidando así un blindaje nacional ante estas amenazas emergentes.

















