En un giro inesperado de la operación contra la banda Los Bautistas, una jueza de control de garantías en Bogotá ordenó la libertad de 17 de los más de 30 detenidos capturados en las primeras semanas de diciembre de 2025 por los delitos de concierto para delinquir agravado y extorsión agravada. La estructura delictiva, integrada por exfuncionarios del Inpec, reclusos, pospenados y familiares como las madres de internos tales como Pedro Edgar Salamanca Patiño, Jonathan Alfredo Acosta Velasco y Brian Martín Méndez Prieto, operaba desde la cárcel La Picota y otras dependencias penitenciarias de la capital. Aunque fueron apresados por la Policía de Bogotá y la Alcaldía Mayor con base en 39 órdenes de captura emitidas por la Fiscalía, los liberados recuperaron su libertad por falta de pruebas directas de autoría en las conductas específicas.
La banda Los Bautistas utilizaba perfiles falsos, generalmente femeninos, en redes sociales para contactar a víctimas y extorsionarlas con la amenaza de difundir supuestas imágenes íntimas, exigiendo pagos que oscilaban entre 450.000 y 50 millones de pesos por transferencia individual. Estos fondos se dispersaban mediante un esquema sofisticado de lavado que involucraba cuentas de madres y familiares como intermediarios, con movimientos financieros totales superiores a los 264 millones de pesos respaldados por 15 comprobantes de transferencias bancarias y billeteras virtuales. Fuentes anónimas confirmaron el rol clave de estas madres en la cadena financiera, mientras que internos admitieron que los dineros provenían de extorsiones y eran manejados por sus parientes, aunque las defensas justificaron las recepciones como apoyos familiares legítimos. Análisis de llamadas, transferencias e ingresos penitenciarios sustentan la colaboración entre todos los implicados.
Detalles del flujo ilícito y montos millonarios
Entre los casos más destacados, la madre de Pedro Edgar Salamanca Patiño, una adulta mayor posiblemente en rol de coordinadora, recibió más de 8 millones de pesos; la madre de Jonathan Alfredo Acosta Velasco acumuló cerca de 14,7 millones, y la de Brian Martín Méndez Prieto superó los 12 millones. Además, al menos 13 individuos adicionales permanecen bajo seguimiento policial, mientras que 6 internos ya condenados han sido notificados de su vinculación. La desarticulación parcial de esta red, revelada en exclusiva por el periódico El Tiempo, se basa en pruebas financieras inéditas que exponen la complejidad de los movimientos entre cuentas suplantadas y billeteras virtuales.
Investigación activa en desarrollo
La Fiscalía y la Policía Nacional mantienen un enfoque en el rastreo total del flujo financiero y la precisión de roles de cada implicado, con la mayoría aún bajo investigación activa. Este caso, que continúa en desarrollo, resalta la permeabilidad de los sistemas penitenciarios ante redes criminales que aprovechan lazos familiares para evadir controles, dejando en evidencia la necesidad de mayor vigilancia sobre transacciones vinculadas a internos y sus allegados.

















