Andrés Santamaría Garrido, director de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), salió al paso de las críticas del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien calificó de “trampa” el incremento de tarifas en los sistemas de transporte público como TransMilenio en Bogotá y otros en ciudades capitales del país. En un mensaje publicado en su cuenta de X (@AnSANTAMARIA), Santamaría defendió el ajuste tarifario argumentando que responde directamente al impacto del aumento del 23% en el salario mínimo, el cual eleva de manera automática los costos laborales en un sector altamente intensivo en mano de obra indexada al SMLMV. Estas nuevas tarifas entrarán en vigencia a partir de 2026, específicamente en Bogotá el 14 de enero, y afectan a usuarios en ciudades como Medellín, Cali y Bucaramanga.
El intercambio público se inició con una publicación del secretario general de la Alcaldía de Bogotá, Miguel Silva Moyano, quien defendió el alza comparándola con ajustes similares en todo el país y aclaró que no se trata de un capricho del alcalde Carlos Fernando Galán, sino de la necesidad de responder al incremento imprevisto del salario mínimo. Santamaría enfatizó que los sistemas de transporte no ajustaron las tarifas para favorecer a los operadores privados, sino para evitar un mayor desfinanciamiento fiscal de las ciudades y la inviabilidad del servicio, asumiendo incluso mayores subsidios públicos que han permitido contener los incrementos por debajo del 23% salarial.
Detalles de las nuevas tarifas en las ciudades capitales
En Bogotá, las tarifas de TransMilenio, SITT y TransMiCable ascenderán a 3.550 pesos, mientras que en Medellín el Metro en horario frecuente llegará a 3.820 pesos. Cali verá el MIO en 3.500 pesos, y en Bucaramanga Metrolínea cobrará 3.000 pesos en rutas cortas y 3.600 pesos en las largas. Además, los ajustes en taxis incluyen una carrera mínima de hasta 5.800 pesos, con recargos nocturnos, dominicales y por aeropuerto, lo que refleja la estructura de costos reales del transporte urbano ante el alza salarial.
“Ministro, ese diagnóstico es equivocado. El ajuste tarifario no es una ‘trampa’ ni un traslado discrecional del déficit, sino el efecto directo de un aumento del salario mínimo del 23%, que impacta de forma automática los costos laborales del transporte público, un sector altamente intensivo en mano de obra indexada al SMLMV”.
Andrés Santamaría Garrido, director de Asocapitales
“Los sistemas no ajustaron tarifas para ‘favorecer operadores’, sino para evitar un mayor desfinanciamiento fiscal de las ciudades y la inviabilidad del servicio”.
Andrés Santamaría Garrido, director de Asocapitales
“De hecho, las ciudades capitales han contenido los incrementos muy por debajo del aumento salarial, asumiendo mayores subsidios públicos”.
Andrés Santamaría Garrido, director de Asocapitales
“Desconocer esta relación técnica es ignorar la estructura real de costos del transporte urbano”.
Andrés Santamaría Garrido, director de Asocapitales
“Este incremento es una verdadera trampa. Le endilgan al salario vital el aumento desmedido de la tarifa en los sistemas de transporte público en Bogotá y las demás ciudades del país, para pagar el déficit de los mismos y/o trasladar los costos de operación a los usuarios, sin tocarle un pelo a los operadores privados. No lo vamos a permitir”.
Antonio Sanguino, ministro de Trabajo
“No es un capricho del alcalde Carlos Fernando Galán. En todo el país, las ciudades están teniendo que subir las tarifas del transporte por el aumento imprevisto del salario mínimo”.
Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía de Bogotá
Este debate pone de manifiesto las tensiones entre el Gobierno nacional y las administraciones locales por el financiamiento del transporte masivo, afectando directamente a miles de usuarios en las principales ciudades capitales que deberán adaptarse a estos incrementos para garantizar la sostenibilidad del servicio ante los mayores costos operativos.

















