La organización Mutante.org alertó sobre la intensificación del conflicto armado en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, afirmando que esta escalada era previsible debido a las múltiples alertas ignoradas desde diciembre de 2024 por parte de entidades como el Comité de Integración Social del Catatumbo (Cisca), la Defensoría del Pueblo, la Gobernación de Norte de Santander y la Diócesis de Ocaña. En un comunicado reciente, detallaron la violencia desatada entre el ELN y el Frente 33 del Estado Mayor de Frentes y Bloques (EMFB), con eventos que se extendieron hasta el cierre de 2025 y los primeros días de 2026, incluyendo un ataque el 30 de diciembre de 2025 en el sector Filo Gringo, en los municipios de Tibú y El Tarra.
La ofensiva del Frente 33 contra el ELN ha involucrado el uso de drones y explosivos, resultando en la destrucción de viviendas y un desplazamiento forzado de más de 1.300 personas en apenas 15 días durante las últimas semanas de 2025 en Tibú y El Tarra. Mutante.org atribuye esta situación a un déficit en el cumplimiento de compromisos por parte del Estado, con avances limitados en el Pacto Territorial para la Transformación Social del Catatumbo, concentrados principalmente en el sector educativo y dejando pendiente la integración de procesos sociales más amplios.
Alertas tempranas y exigencias urgentes
Desde diciembre de 2024, las alertas solicitaron medidas urgentes e inversión a través del Pacto Territorial, pero fueron ignoradas, lo que ha dejado a la población civil atrapada en medio de las confrontaciones, con ataques a caseríos y amenazas de desplazamientos adicionales, agravados por la estigmatización de los desplazados en redes sociales.
“las múltiples denuncias de la comunidad sobre la presunta participación activa de las Fuerzas Armadas Colombianas en hechos que vulneran los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario”
Mutante.org, en su comunicado
En respuesta, Mutante.org exige al Gobierno Nacional que abstenga a la fuerza pública de acciones que profundicen el conflicto, avance en una solución política y atienda a las víctimas; a los actores armados del ELN y el Frente 33 que respeten el Derecho Internacional Humanitario; y a la comunidad internacional que mantenga una presencia activa en la zona.
“la paz no puede seguir siendo una consigna vacía mientras se ataca a comunidades campesinas, se destruyen sus hogares y se profundiza el sufrimiento colectivo”
Mutante.org, en su comunicado
Esta escalada subraya la urgencia de integrar plenamente los procesos sociales en la ejecución del Pacto Territorial para evitar un mayor sufrimiento colectivo en el Catatumbo, donde la violencia continúa amenazando la estabilidad de las comunidades campesinas.

















