El cantante Yeison Jiménez, de 34 años, falleció trágicamente en un accidente aéreo ocurrido en el trayecto entre Paipa y Duitama, en Boyacá, Colombia, junto a cinco integrantes de su equipo y el piloto. El suceso, reciente, ha conmocionado al mundo del entretenimiento regional, destacando el rol fundamental de su esposa, Sonia Restrepo, contadora pública con especialización en derecho tributario, como pilar tanto familiar como profesional en la vida del artista.
Jiménez deja tres hijos: María Camila, la mayor e hija biológica de Restrepo, de quien asumió la paternidad desde su infancia; Thaliana, de aproximadamente siete años y hija en común de la pareja; y el pequeño Santiago, nacido en junio de 2024. La familia, que mantenía un bajo perfil mediático, había compartido recientemente una tierna foto familiar con motivo del Día de Velitas el 7 de diciembre, reflejando su compromiso inquebrantable. Restrepo no solo gestionó el hogar, sino que respaldó incansablemente la carrera musical de su esposo, quien iniciaba su trayectoria en un concierto en Manizales donde se conocieron, cuando él tenía 22 años y ella 18.
Una historia de amor nacida en la música
El romance entre Yeison Jiménez y Sonia Restrepo comenzó en un pequeño lugar durante los inicios de su carrera, hace más de una década. Él, proveniente de una infancia marcada por la separación de sus padres y el alcoholismo de su padre, Jaime Jiménez Aristizábal, cantaba ante una barra de gente acomodada. Allí la vio sentada con amigas y empezó a molestarla; al finalizar, ella le pidió una vuelta en su caballo prestado, pero él se negó por no conocerlo, lo que la enfureció inicialmente. Tras un noviazgo a distancia, se mudaron juntos a Bogotá, donde consolidaron su unión. Jiménez le prometió matrimonio, maternidad y estudios profesionales, palabras que sellaron su vínculo.
«era un lugar pequeño y llegué a cantarle a una barra de gente de dinero. No era Yeison, el gran artista, comenzaba mi carrera y llevaba dos años. La vi sentada con amigas y empecé a molestarla. Al finalizar, me monté a un caballo y ella me dijo que si le podía dar una vuelta, le contesté que no porque no conocía al caballo, que no era mío, y se puso brava»
Yeison Jiménez, cantante (Revista Vea)
En entrevistas, Jiménez no ocultaba sus imperfecciones humanas, reconociendo abiertamente que no era un santo y que nunca se había presentado como tal ante los medios. Su gira musical, que culminaría en un gran concierto en El Campín, se vio truncada por la tragedia, dejando un vacío en la escena del vallenato y la música popular.
«Quiero que seas mi esposa, la mamá de mis hijos y te voy a sacar profesional»
Yeison Jiménez, cantante (Revista Vea)
«Yo no soy un santo. Nunca me he vendido como tal ante los medios de comunicación»
Yeison Jiménez, cantante (El confesionario, Tropicana)
«No los vendería ni los cambiaría por nada en el mundo»
Yeison Jiménez, cantante (El confesionario, Tropicana)
Tras la noticia de su muerte, las redes sociales se inundaron de mensajes de condolencia de figuras de la política, el fútbol y el entretenimiento, expresando tristeza por la pérdida de un talento que valoraba por encima de todo a su familia, el verdadero motor de su éxito.

















