Adolescente de 16 muere en embalse de Marialabaja, Bolívar; niño de 8 desaparece en San Pablo

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En un doble incidente que ha conmocionado al departamento de Bolívar, un adolescente de 16 años falleció ahogado el domingo 11 de enero de 2026 en el embalse de Playón, ubicado en Marialabaja, mientras que un niño de aproximadamente 8 años permanece desaparecido tras sumergirse en el río Magdalena frente al barrio San Pablito, en San Pablo. Ambos menores ingresaron al agua en circunstancias que aún se investigan, sin lograr salir por sus propios medios, lo que movilizó intentos de rescate por parte de habitantes locales y organismos de socorro.

El niño desaparecido se encontraba en compañía de su tía cuando ocurrió el hecho, y las autoridades mantienen activa la búsqueda con el apoyo de equipos especializados. En el caso del adolescente, los esfuerzos de los vecinos y los socorristas no fueron suficientes para salvarle la vida, dejando en luto a su familia y a la comunidad. Las causas exactas de estos ahogamientos se encuentran bajo investigación por parte de las autoridades competentes.

Serie de tragedias en cuerpos de agua durante enero

Estos lamentables sucesos se suman a una preocupante cadena de muertes por inmersión en la región, que ha generado alarma por la aparente falta de vigilancia en ríos y embalses. Apenas unos días antes, el cuerpo de Zabdiel Martínez Ramos, un niño de 6 años, fue hallado el 7 de enero tras caer al agua el 5 de enero en La Peña, sector Peñoncito del municipio de El Peñón. Asimismo, el 6 de enero se localizó el cadáver de José Armando Acosta de Hoyos, de 26 años, en el muelle multimodal de Magangué. Esta serie de tragedias subraya la necesidad urgente de mayores medidas preventivas en zonas de riesgo.

Autoridades llaman a la precaución y colaboración

Frente a esta situación, las autoridades han solicitado la colaboración de pescadores y residentes para intensificar las labores de búsqueda del niño desaparecido, al tiempo que emiten recomendaciones clave para evitar nuevos incidentes: supervisar estrictamente a los niños cerca de cuerpos de agua, utilizar chalecos salvavidas, evitar el consumo de alcohol en estas zonas, y evaluar siempre las corrientes y la profundidad antes de ingresar al agua. Estas orientaciones buscan prevenir futuras pérdidas de vidas en un contexto de creciente preocupación por la seguridad acuática en Bolívar.

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