Embargan bienes de Álex Saab en Barranquilla por $810 millones pese a indulto de Biden

Compartir en redes sociales

Álex Saab, el controvertido empresario barranquillero nacionalizado venezolano y actual ministro de Industrias y Producción Nacional de Venezuela, enfrenta restricciones derivadas del indulto presidencial otorgado por Joe Biden en diciembre de 2023, que facilitó su liberación mediante un intercambio de 36 prisioneros, incluyendo a diez ciudadanos estadounidenses. Aunque Saab regresó a Caracas el 20 de diciembre de ese año tras su captura en Cabo Verde el 12 de junio de 2020 y extradición a Estados Unidos en 2021, el perdón no cierra todos sus capítulos judiciales. En Colombia, persisten procesos abiertos en Barranquilla por presunto lavado de activos superior a los 350 millones de dólares y deudas con empresas textiles, con un embargo judicial reciente por 810 millones de pesos anunciado el 20 de abril de 2025, además de medidas de extinción de dominio sobre una residencia valorada en 35.000 millones de pesos a cargo de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), dictadas en enero de 2025.

La trayectoria de Saab, nacido en Barranquilla en 1971, ha estado marcada por acusaciones de corrupción transnacional y exportaciones ficticias que llevaron a sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2019, por operar redes en paraísos fiscales. En diciembre de 2023, su liberación fue celebrada por el régimen de Nicolás Maduro como una “victoria de la diplomacia bolivariana”, impulsada por campañas de repatriación desde el entorno de Maduro y Cilia Flores. Sin embargo, el indulto de Biden impone limitaciones estrictas: prohíbe su ingreso a territorio estadounidense, le impide reclamar bienes incautados y se anula ante la comisión de nuevos delitos. En Estados Unidos, enfrentaba una posible condena de hasta 20 años de prisión por lavado de activos.

Procesos pendientes en Colombia mantienen la vigilancia

En el ámbito colombiano, Saab obtuvo una absolución en primera instancia en mayo de 2024, pero enfrenta una apelación fiscal por movimientos irregulares de fondos relacionados con deudas contraídas con firmas textiles como Shatex S.A. y Jacadi de Colombia, donde su exesposa, Cynthia Eugenia Certain Ospina, fungió como subgerente. Su actual esposa, Camila Fabri, también ha sido vinculada a estas redes. Estos embargos y extinciones de dominio subrayan que el indulto estadounidense no extingue las obligaciones judiciales locales, manteniendo una vigilancia internacional sobre sus actividades. Mientras tanto, en Venezuela, Saab ha reactivado más de 300 industrias y se ha realineado con figuras clave como Delcy Rodríguez, conservando sus cargos ministeriales pese a las sombras judiciales.

La situación de Saab ilustra las complejidades de la diplomacia y la justicia transnacional, donde un intercambio humanitario no borra deudas ni sospechas de corrupción. Documentos de clemencia revelados por El Tiempo y reportes de Infobae Colombia confirman que, aunque libre en Caracas, sus nexos con Barranquilla lo atan a procesos que podrían prolongarse, recordando que la impunidad no es absoluta en el entramado hemisférico.

Sigue leyendo