El cantante Yeison Jiménez, de 34 años, y otras cinco personas perdieron la vida en un trágico accidente aéreo ocurrido el sábado 10 de enero en la vereda Romita, entre Paipa y Duitama, en Boyacá, cerca del aeródromo Juan José Rondón. La avioneta Piper Navajo, de matrícula N325FA y fabricada entre 1982 y 1984, se precipitó a tierra apenas una milla de la cabecera de la pista, cuando se dirigía a Medellín, en Antioquia. Su representante, Mauricio Salazar, de la disquera Sírvalo Pues, reveló que Jiménez planeaba reemplazarla por un modelo más moderno en 2026, ya que la utilizaba habitualmente para cumplir con su agenda de conciertos por Colombia.
Según el relato de testigos y la investigación preliminar del Ministerio de Transporte, la aeronave se elevó apenas unos segundos a menos de 50 metros de altura, rebotó contra el suelo, fracturó la cola y explotó en dos ocasiones debido al combustible, lo que resultó en la muerte inmediata de los ocupantes. El piloto, quien llevaba solo seis meses al frente de los vuelos del artista y era su habitual compañero en estos traslados, no pudo evitar la catástrofe. Cabe destacar que la Piper Navajo había estado en mantenimiento preventivo durante todo diciembre y no se utilizó en las fiestas de fin de año; en su lugar, Jiménez se movilizó en chárter comercial para un trabajo en esa época. Lina Jiménez, hermana y socia del cantante, también formaba parte del círculo cercano impactado por la tragedia.
Revelaciones del representante y planes frustrados
Mauricio Salazar, profundamente afectado, compartió detalles conmovedores sobre la relación de Yeison con su «juguete», como él lo llamaba. El artista había contado previamente un incidente de falla en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, pero insistía en que no le negaba nada a los mantenimientos necesarios. La pesquisa oficial continúa para determinar las causas exactas, enfocándose en el estado de la aeronave y su historial.
«No hemos podido despertar de esta pesadilla porque compartimos con él, nos tomamos unos tragos. Estamos totalmente impactados».
Mauricio Salazar, representante de Sírvalo Pues
«Él decía que había comprado la avioneta, era su juguete, era feliz con este aparato».
Mauricio Salazar, representante de Sírvalo Pues
«La avioneta estuvo en mantenimiento todo diciembre. En el trabajo que tuvo en diciembre se movilizó por chárter comercial».
Mauricio Salazar, representante de Sírvalo Pues
«Era un mantenimiento preventivo que era necesario hacerlo, o sea, no le negaba nada a los mantenimientos».
Mauricio Salazar, representante de Sírvalo Pues
Este suceso ha conmocionado al mundo del vallenato y la música popular colombiana, dejando un vacío en la escena artística nacional mientras las autoridades avanzan en las indagaciones para esclarecer qué falló en ese vuelo fatídico.

















