Masato con arroz: fermentación tradicional de 24-48 horas en región andina colombiana

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En la región andina colombiana, el masato tradicional se prepara de manera sencilla utilizando arroz como base principal, siguiendo un proceso fermentado que resalta las raíces indígenas precolombinas de esta bebida emblemática. Esta receta, ideal para obtener entre seis y ocho vasos, requiere solo quince minutos de mezcla inicial, seguidos de una fermentación que oscila entre veinticuatro y cuarenta y ocho horas, convirtiéndola en una opción accesible para revivir costumbres ancestrales donde el maíz o el arroz juegan un rol central en la dieta de las comunidades.

El masato, con su dulzura suave y textura espesa, posee un bajo contenido alcohólico que lo hace perfecto para compartir en reuniones familiares o festividades, destacando su popularidad en la Colombia andina a través de variaciones que alternan entre maíz y arroz. Originaria de las comunidades indígenas precolombinas, esta bebida no solo nutre con un valor estimativo por porción que depende de los ingredientes empleados, sino que también evoca la importancia histórica del maíz en la alimentación tradicional.

Proceso detallado de elaboración

La preparación comienza con una mezcla inicial que toma unos quince minutos, donde se integran los elementos básicos para lograr la consistencia característica, para luego someterla a fermentación durante veinticuatro a cuarenta y ocho horas en un ambiente adecuado, permitiendo que desarrolle sus sabores únicos mediante un proceso tradicional indígena adaptado al arroz en esta versión andina.

Consejos para conservación y maridaje

Una vez listo, el masato se conserva perfectamente en el refrigerador por tres a cinco días en un recipiente hermético, aunque la fermentación continúa lentamente, intensificando su perfil con el tiempo. Se recomienda acompañarlo con amasijos típicos como arepas o empanadas, elevando así la experiencia gastronómica que une tradición y cotidianidad en la región andina colombiana.

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