En lo que va de 2026, algunos productos de la canasta familiar en Colombia han registrado incrementos en sus precios, mientras que otros como la papa, la arracacha y el arroz han experimentado las mayores bajadas, de acuerdo con informes del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), el Sistema de Información de Precios (Sipsa) y un compendio publicado por el diario La República. Estas variaciones se observan en el período de enero a junio, con ejemplos destacados como la papa en Bogotá, donde el precio por kilo descendió de 1.779 pesos a 817 pesos, lo que representa una caída del 29,06 por ciento.
Entre los productos con las reducciones más significativas se encuentran también la arracacha, el ñame y otros tubérculos con una variación del 9,33 por ciento a la baja, seguidos del arroz con un 3,79 por ciento menos, azúcar y otros endulzantes con un 2,85 por ciento de descenso, carne de cerdo con 1,96 por ciento, avena con 1,35 por ciento, legumbres secas con 0,99 por ciento, bananos con 0,85 por ciento, mora con 0,82 por ciento y pastas alimenticias con 0,73 por ciento. Estas cifras reflejan un comportamiento mixto en los precios de los alimentos básicos que impactan directamente el bolsillo de los colombianos.
Alzas en zanahoria, café y yuca preocupan a los hogares
Aunque no se detallan porcentajes específicos para las subidas, los productos con los mayores incrementos incluyen la zanahoria, el café y la yuca, lo que contrasta con las bajadas en otros rubros y genera preocupación en medio del anuncio de un incremento del 23 por ciento al salario mínimo, junto con el reporte del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Dane. Este contexto evidencia cómo las variaciones en la canasta familiar afectan el poder adquisitivo de las familias colombianas, especialmente en ciudades como Bogotá donde se monitorean estos precios a través de Sipsa.
Los informes del Dane y Sipsa, analizados hasta junio de 2026, subrayan la importancia de estas tendencias para la economía doméstica, invitando a los consumidores a estar atentos a las fluctuaciones que podrían influir en sus presupuestos mensuales pese al ajuste salarial reciente.

















