Una niña de 12 años fue secuestrada junto a su madre en un parque del municipio de Tibú, en la región del Catatumbo, Norte de Santander, por integrantes de las disidencias de las Farc, quienes la obligaron a grabar un video intimidatorio dirigido a otros menores de la zona. El cautiverio duró una semana, tras la cual fueron liberadas, en un hecho que busca atemorizar y disuadir a los niños del Catatumbo mediante el ejemplo de su sufrimiento.
Los hechos ocurrieron cuando la menor jugaba en el parque y fue abordada por sujetos armados que la llevaron hasta Paloquemao, donde la forzaron a relatar su secuestro y a cumplir una misión bajo amenaza de pago si no lo hacía. En el video, revelado por Noticias RCN, la niña denuncia cómo se aprovecharon de su vulnerabilidad para enviar un mensaje de terror a sus pares en medio del auge de violencia en la región por las disputas entre las disidencias de las Farc y el ELN.
El testimonio desgarrador de la víctima
Tras su liberación, imágenes muestran a la niña y su madre visiblemente afectadas, reflejando el impacto del conflicto recrudecido en Tibú que compromete el acceso a la educación y la seguridad de los menores. Este episodio agrava la crisis humanitaria en el Catatumbo, con desplazamientos masivos y graves afectaciones a los derechos de los niños, como su derecho a la educación y a vivir sin amenazas constantes.
«Me agarran a mí sola en el parque y me llevan para Paloquemao y me dicen que la misión mía era tomar una foto y, si no lo hacía, lo iba a pagar»
Niña de 12 años, en el video grabado bajo coacción
«Se aprovecharon de mi niñez y de mi inocencia para enviarles un mensaje a los niños del Catatumbo»
Niña de 12 años, en el video grabado bajo coacción
La revelación de este video pone en evidencia la brutalidad de las bandas armadas en su lucha por el control territorial, dejando a la población civil, especialmente a los más vulnerables como los niños, como principal víctima de una violencia que no da tregua en el Catatumbo.

















