Jorge Arturo Lemus Montañez, director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), sostiene reuniones semanales reservadas con el presidente Gustavo Petro en el tercer piso de la Casa de Nariño, en Bogotá, para definir acciones clave en materia de seguridad nacional y avanzar en las negociaciones con estructuras criminales dentro de la política de paz total. Estas encuentros, que se realizan a puerta cerrada y sin testigos, han ocurrido desde que Lemus asumió el cargo en marzo pasado, con la última registrada el 16 de octubre. En ellas, la DNI interviene directamente en operativos para facilitar treguas entre bandas criminales, incluyendo traslados y la caracterización detallada de estas estructuras armadas.
La confianza del presidente Petro en Lemus radica en su historial como exmiembro del M-19 y su trayectoria como funcionario cercano, lo que le proporciona información estratégica esencial para la implementación de la paz total. Este rol discreto fue revelado en un reportaje de El Espectador, que destaca la participación de la DNI en negociaciones con el ELN y bandas urbanas, respaldada por la Ley 2272 de 2022 y el decreto 1077 de 2024. Además, la agencia se encarga de la protección a la cúpula ejecutiva, emite alertas en coordinación con la CIA, el FBI y la DEA, y prepara un decreto para formalizar las mesas de diálogo.
Operativos clave en treguas y disidencias
Entre los ejemplos concretos de intervención de la DNI figuran el traslado de Digno Palomino, conocido como líder de “Los Pepes”, y de Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor de “Los Costeños”, hacia La Picota para propiciar una tregua en Barranquilla. De igual manera, se han realizado gestiones con “La Inmaculada”, encabezada por Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, en regiones como Medellín, Santander y Valle del Cauca. La DNI también supervisa disidencias como los Comuneros del Sur y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, e incluso impulsó el levantamiento de una orden de captura en Nariño para un negociador clave. Este cambio de enfoque en la DNI, que pasa del control fronterizo a la inteligencia interna y la paz total, implica una coordinación estrecha con la Policía, la Unidad Nacional de Protección liderada por Augusto Rodríguez y la Fiscalía.
“asuntos de seguridad nacional” en torno a un “tema duro que la opinión conocerá dentro de poco”
Testimonios recogidos por El Espectador
Para el próximo año, el presupuesto de la DNI ascenderá a 177.658 millones de pesos en total, de los cuales 23.154 millones se destinarán específicamente a inversión, fortaleciendo así su capacidad operativa en estos escenarios sensibles. Estas dinámicas reservadas subrayan el rol pivotal de la inteligencia en los esfuerzos por consolidar la paz total en Colombia, en medio de un contexto de desafíos persistentes con grupos armados y criminales.

















