La trágica muerte de Yeison Jiménez en un accidente aéreo ocurrido el sábado 10 de enero de 2026 en territorio boyacense ha generado una profunda incertidumbre sobre el concierto que el cantante tenía programado para el 28 de marzo en el estadio El Campín de Bogotá. El artista, conocido en la industria musical, dejó inconclusos varios proyectos, entre ellos este evento masivo organizado por la empresa Sírvalo Pues, cuyo empresario Mauricio Vargas ha confirmado que la realización depende exclusivamente de la decisión de la esposa, la hermana y la madre del fallecido.
El suceso sorprendió tanto a la industria musical como a sus numerosos seguidores, especialmente porque el concierto ya registraba un 98% de localidades vendidas, lo que evidencia el gran interés que despertaba la presentación. Con todo listo para el espectáculo, incluyendo la confirmación de artistas invitados como Álex Campos, el cantante de música cristiana, Jhonny Rivera y varios más, la cancelación de proyectos inmediatos parece inevitable, aunque aún no hay una determinación oficial que afecte directamente la programación en El Campín.
Incertidumbre rodea la decisión familiar
Mauricio Vargas, en una entrevista concedida a Blu Radio, detalló la situación actual de la gira y los preparativos avanzados que ahora penden de un hilo por la ausencia del protagonista principal. La familia de Yeison Jiménez guarda silencio al respecto, lo que prolonga la expectativa entre promotores, artistas invitados y el público que ya había adquirido boletos para lo que prometía ser una noche inolvidable en la capital.
«Nosotros teníamos todo ya montado, artistas confirmados, iba a estar con nosotros Álex Campos, el cantante de música cristiana, Jhonny Rivera y muchos más, pero si va a seguir o no es una decisión de su esposa, su hermana y su madre. Todavía no sabemos nada, estaba programado para el 28 de marzo.»
Mauricio Vargas, empresario de Sírvalo Pues
Este percance no solo impacta la agenda inmediata de Sírvalo Pues, sino que resalta la fragilidad de los planes en el mundo del espectáculo ante imprevistos de esta magnitud, dejando a la industria en vilo mientras se espera una resolución familiar que defina el futuro del concierto en Bogotá.

















