Gaula libera a Yennis Salazar, ex personera de Tamalameque (Cesar), tras nueve meses secuestrada por ELN

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Yennis Vanessa Salazar, la ex personera de Tamalameque en el departamento del Cesar y abogada de 29 años, fue liberada tras nueve meses de cautiverio a manos del ELN, en un operativo realizado por el Gaula de la Policía. La profesional, interceptada mientras se dirigía a una finca en Chimichagua, relató en exclusiva a Noticias RCN las duras condiciones de su secuestro, que incluyeron cadenas gruesas y pesadas, golpes constantes en la cabeza y amenazas de muerte, en un contexto de conflictos por negociación de predios que la convirtieron en objetivo militar del grupo guerrillero desde 2023.

Las advertencias del ELN comenzaron en 2023 debido a disputas por tierras en Tamalameque, donde Salazar fue señalada como «sapo» por su rol en las negociaciones. Durante su retención, los captores incineraron la camioneta en la vía Las Vegas-Saloa y la sometieron a un régimen estricto de reglas: encadenada en una habitación, obligada a bajar la cabeza y no mirar a los lados bajo amenaza de ejecución. A pesar del trauma, la víctima mantiene la esperanza y se enfoca en reconstruir su vida tras la liberación.

Las brutales condiciones de cautiverio

En su testimonio, Salazar describió con crudeza el trato recibido: la encerraban en una habitación y la encadenaban con una cadena gruesa y pesada que le impedía cualquier movimiento libre. Los guardias imponían un control absoluto, pegándoles en la cabeza si desobedecían órdenes como «no intenten nada, bajen la cabeza, no miren a los lados, no nos miren».

«Te encierran en una habitación, te encadenan, te ponen una cadena como así de gruesa. Es pesada»

Yennis Vanessa Salazar, ex personera de Tamalameque

«No intenten nada, bajen la cabeza, no miren a los lados, no nos miren”, nos pegaban, o sea, por la cabeza, era como: “¡Baja la cabeza o los matamos!”

Yennis Vanessa Salazar, ex personera de Tamalameque

El impactante rescate y la emoción de la libertad

El Gaula de la Policía irrumpió en el lugar del cautiverio, y al escuchar su nombre, Salazar sintió la presencia divina en ese instante. Entre lágrimas de gratitud, pensó en el riesgo que asumían sus rescatistas, mientras los captores huían gritando «¡Vámonos, vámonos!». Liberada, exclamó con fervor «¡Que viva la libertad!», celebrando el fin de nueve meses de horror.

«Cuando escuché mi nombre, sentí en ese momento que Dios estaba ahí por mí. Cuando ellos entraron, yo pensé: ‘Dios mío’. En mi cabeza, la emoción y el agradecimiento no paraban; solo pensaba en darles las gracias a estas personas y a Dios, porque estas personas ponen en riesgo su vida completamente»

Yennis Vanessa Salazar, ex personera de Tamalameque

Salazar explicó que el ELN la consideraba «objetivo militar por sapos» debido a los conflictos prediales, y urgió a las autoridades a actuar con mano firme ante los secuestros, dado que múltiples intentos de negociación han fallado.

«Son objetivo militar del ELN por sapos»

Yennis Vanessa Salazar, ex personera de Tamalameque

«Que si se han hecho tantos intentos para negociar y realmente no se puede, que tomen mano firme»

Yennis Vanessa Salazar, ex personera de Tamalameque

Este caso resalta la persistencia de las amenazas del ELN en zonas rurales del Cesar y la importancia de operaciones como la del Gaula para combatir el secuestro, mientras Salazar inicia su recuperación física y emocional, aferrada a la esperanza de un futuro sin cadenas.

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