El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia ha activado el Protocolo de Minnesota para realizar necropsias interdisciplinarias en las muertes de menores ocurridas en bombardeos recientes en los departamentos de Guaviare y Arauca, ordenados por el Gobierno Petro. Carlos Antonio Murillo, subdirector de Servicios Forenses de la entidad, confirmó que en las últimas semanas se han aplicado estos rigurosos procedimientos en casos que involucran presuntos crímenes del Estado, como ejecuciones extrajudiciales, con el fin de garantizar investigaciones independientes e imparciales. En total, se registran 15 menores asesinados en tres bombardeos específicos en estas zonas, donde el protocolo exige la participación de al menos seis expertos, incluyendo médicos, asistentes, toxicólogos, antropólogos y genetistas, junto con documentación fotográfica, radiográfica e identificación por huellas dactilares, dental y genética.
Este protocolo, introducido en Colombia desde la década de 1990, contrasta con las necropsias rutinarias que solo involucran a dos profesionales, elevando el estándar para casos potencialmente ilícitos como los de menores en combate, el de Jaime Esteban Moreno o muertes bajo custodia estatal. Surgido a partir de un consenso internacional de expertos para investigar ejecuciones extrajudiciales, torturas, muertes arbitrarias o sumarias y casos de personas privadas de libertad, enfrentamientos armados, desaparecidos o violencia sexual asociada, el Protocolo de Minnesota proporciona validez ante instancias como la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En Colombia, se aplica de manera amplia, no solo en los casos recomendados por la guía, sino en muchos otros, pese a los recursos insuficientes derivados de la alta violencia en el territorio nacional, posicionando al país como referente forense en la región.
Investigaciones independientes como principio fundamental
Murillo enfatizó que el protocolo asegura que, cuando un actor del Estado está implicado, no participe en la investigación, abordando cada caso con la máxima complejidad posible ante posibles revisiones internacionales. La identificación de los cuerpos es obligatoria para su entrega a familiares, y los equipos multidisciplinarios trabajan en equipo para documentar exhaustivamente cada detalle.
“Se reunieron expertos de todo el mundo a decir: ‘¿Cómo se deben investigar estos casos de tortura, ejecuciones extralegales, arbitrarias o sumarias?’”
Carlos Antonio Murillo, subdirector de Servicios Forenses del Instituto Nacional de Medicina Legal
“El primer principio que plantearon es que deben ser investigaciones independientes. Si un actor del Estado causa esas ejecuciones extrajudiciales, no puede estar involucrado en la investigación.”
Carlos Antonio Murillo, subdirector de Servicios Forenses del Instituto Nacional de Medicina Legal
En palabras del subdirector, “nosotros adoptamos estos casos y los aplicamos, no solo en los que recomienda la guía, sino en muchos otros. Somos muy amplios en la aplicación del protocolo de Minnesota”, y agregó que “ningún caso es fácil. Todo caso lo abordamos como si fuera el más complejo, porque puede llegar a instancias internacionales”. Finalmente, detalló el carácter interdisciplinario: “En estos casos está un médico, un asistente, un toxicólogo, un antropólogo, un genetista… muchas más personas, son grupos de personas que trabajan en ese caso, es interdisciplinario”.

















