El presidente de Colombia, Gustavo Petro, suspendió el traslado de 45 miembros de la banda criminal Los Costeños y 7 de Los Pepes hacia la penitenciaría El Bosque en Barranquilla, una decisión que se tomó apenas 24 horas antes del previsto martes 13 de enero de 2026. Este grupo inicial incluía a 14 reclusos, entre ellos líderes como alias Digno, Castor y Negro Ober, quienes estaban listos para ser enviados desde Bogotá en avioneta el sábado 10 de enero. La medida responde a las actividades delincuenciales de estas bandas, que contrarían la política de paz del gobierno y representan un riesgo para la integridad y tranquilidad de los colombianos, según lo anunciado por el mandatario en su cuenta de X, antes conocida como Twitter.
La suspensión surge en medio de un proceso de diálogos para el desarme de más de 4.000 integrantes de estas estructuras, iniciado tras el cese al fuego acordado en septiembre de 2025, como parte de la política de paz urbana que combina represión paralela con negociación. Aunque el traslado estaba planeado para profundizar estos compromisos, Petro argumentó que las decisiones de los jefes detenidos ponían en peligro la estabilidad ciudadana, especialmente en Barranquilla, donde la tasa de homicidios ha bajado a la mitad gracias a estos esfuerzos gubernamentales.
Respuesta a las críticas del alcalde Alejandro Char
La determinación presidencial responde directamente a las preocupaciones expresadas por el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien cuestionó las condiciones de seguridad en las cárceles locales y el manejo de la llamada «paz urbana» ante la inminente llegada de miles de turistas para el Carnaval, la fiesta folclórica y cultural más importante del país. Char advirtió que cualquier incidente derivado de estos traslados recaería en la falta de un marco jurídico que respalde el proceso.
“Reconocemos que el proceso de desactivación de bandas a través del diálogo que impulsa el gobierno nacional en forma paralela a su represión, ha logrado una caída sustancial de la tasa de homicidios en Barranquilla. Pero el proceso debe avanzar y decisiones de los jefes de estas bandas detenidos ponen en peligro la tranquilidad ciudadana”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Por eso suspendimos el traslado hasta que se profundice el compromiso con la paz de esta personas. La persona que seguirá en esta mediación es el padre Cirilo, persona a la que respeto mucho por su solidaridad con la gente pobre de Barranquilla y su juventud”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro no escatimó en recordarle a Char los logros de su administración en la ciudad, destacando que su gobierno ha sido el responsable de reducir a la mitad la tasa de homicidios mediante un proceso de paz entre bandas que estaban desangrando Barranquilla.
“No se le olvide señor alcalde Char, que es mi gobierno el que ha logrado bajar la tasa de homicidios de Barranquilla a la mitad, y lo hemos hecho a través de un proceso de paz entre bandas que estaban desangrando la ciudad”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Barranquilla se prepara para recibir miles de turistas para el Carnaval, la fiesta folclórica y cultural más importante del país. Lo que ocurra en la ciudad debido a esos traslados será responsabilidad del mal manejo de la llamada ‘paz urbana’ que no tiene ni marco jurídico que lo respalde”
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla
A pesar de la suspensión, los diálogos de paz no se ven afectados y la mediación continuará a cargo del padre Cirilo, respaldado por la Iglesia, figura respetada por el presidente por su labor con los más vulnerables de Barranquilla. Esta decisión busca garantizar que el compromiso con la paz se profundice antes de cualquier movimiento, priorizando la seguridad ciudadana en un momento clave para la capital del Atlántico.















