El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, anunció que el precio de la gasolina en Colombia podría comenzar a bajar de manera gradual y progresiva a partir del 1 de febrero, tras una cumbre regional celebrada en Barranquilla. Esta medida, evaluada conjuntamente con el Ministerio de Hacienda, responde al cumplimiento de compromisos financieros del Gobierno, incluyendo el saldo de una deuda acumulada de 70 billones de pesos con el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) y la entrega de un superávit, lo que abre la puerta a una reducción esperada en los costos de los combustibles.
El anuncio se da en un contexto de expectativas generadas por el presidente Gustavo Petro, quien previamente confirmó la baja de precios una vez cubierta la mencionada deuda. Palma destacó que esta disminución busca ser financieramente responsable y sostenible, aunque el monto exacto de la rebaja aún no ha sido definido, priorizando el cuidado de la economía nacional y el bolsillo de los ciudadanos.
Impacto en el costo de vida y declaraciones oficiales
La medida se espera que tenga un impacto positivo en el costo de vida de los colombianos, aliviando el gasto diario en transporte, alimentos y servicios, además de contribuir a controlar la inflación. Palma expresó su optimismo al afirmar que la promesa del presidente Petro empieza a hacerse realidad, con una bajada pensada para no comprometer la estabilidad económica del país.
«Espero el próximo 1 de febrero estar en una estación de servicio mostrando que, en efecto, va a comenzar a bajar el combustible.»
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
«Estamos revisando las cifras de manera responsable junto con el Ministerio de Hacienda. Lo cierto es que la promesa del señor presidente empieza a hacerse realidad desde el primero de febrero, con una disminución gradual y progresiva, pensada para cuidar la economía del país y el bolsillo de la gente.»
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
Esta noticia, que se encuentra en desarrollo, representa un alivio anticipado para millones de conductores y consumidores en Colombia, en un momento clave para la gestión económica del Gobierno.















