Gloria Castañeda López, administradora del prostíbulo La Casona en el barrio Santa Fe de Bogotá, relató cómo descubrió a Yeison Jiménez cuando era un joven delgadito de 17 o 18 años que trabajaba como cargador de aguacates en Corabastos, sin grabaciones ni fama en la radio. Lo vio cantar en Manzanares, Caldas, meses después de su paso por el mercado frutero, y lo llamó inmediatamente a su oficina para ofrecerle su primer concierto formal en el burdel, por 250.000 pesos, respaldándolo además con ropa, asesoría de imagen y hasta la grabación de un CD.
Este testimonio emerge tras la muerte de Yeison Jiménez, recordando los inicios humildes del cantante que inició sin nombre propio en la música. Gloria creyó en su talento y empuje pese a la falta de fama, negociando el pago y anunciándolo con un pendón que Yeison más tarde subiría a redes al volverse famoso. El reencuentro ocurrió en la finca El Madrigal de Anapoima, donde ella concedió la entrevista a la revista Cambio, destacando cómo lo llevó a un almacén porque solo tenía dos camisas y le enfatizó la importancia de la imagen para un artista.
El éxito del debut en La Casona
El primer concierto fue un rotundo éxito que generó congestión en el burdel, con Yeison usando la oficina como camerino. Gloria no solo le prestó un carro y dinero, sino que actuó por instinto, viendo en él un diamante en bruto que había que pulir, sin pretensiones de ser su mánager o dueña. Su relación cercana, casi maternal pero no sentimental, se fortaleció con el tiempo; Yeison le devolvió la ayuda con cuatro millones de pesos durante la pandemia.
“Era un muchacho delgadito, con cara de inocente, que todavía trabajaba en Corabastos y no había grabado nada. No sonaba en la radio, no tenía nombre, pero tenía unas ganas tremendas”
Gloria Castañeda López, administradora de La Casona
Yeison Jiménez ha recordado públicamente esta etapa en Canal RCN y en sus declaraciones, reconociendo que la primera zona donde pegó su música y recibió ayuda fue la zona de tolerancia del barrio Santa Fe, gracias a una señora llamada Gloria Inés Castañeda. Él superó pruebas de drogas y alcohol antes de triunfar, llevando su carrera con responsabilidad hasta hacer giras completas sin probar un trago.
“Tú te los mereces”
Gloria Castañeda López, a Yeison Jiménez
“Le dije que la imagen era importante en la vida de un artista y él solo tenía dos camisas. Lo llevé a un almacén. Yo nunca quise ser su mánager ni su dueña. Lo hacía por instinto. Vi un diamante en bruto que había que pulir”
Gloria Castañeda López, administradora de La Casona
“Cuando yo salgo de Corabastos, la primera zona donde yo pego mi música y donde me ayudan es en la zona de tolerancia del barrio Santa Fe de Bogotá. Una señora que se llama Gloria Inés Castañeda”
Yeison Jiménez, cantante
Este relato pinta los orígenes de Yeison desde Corabastos hasta los escenarios, gracias al respaldo de Gloria, quien lo vio brillar en medio de la adversidad y lo impulsó en sus primeros pasos formales en la música.
“Yo, gracias a Dios, quemé todas las etapas y superé muchas pruebas de drogas y alcohol antes de ser cantante, por eso llevo con responsabilidad mi carrera y logro hasta hacer giras completas sin tomarme un solo trago”
Yeison Jiménez, cantante















