El alto comisionado de paz, Otty Patiño, suspendió el traslado de 17 cabecillas de las bandas criminales Los Costeños y Los Pepes, previsto para iniciar el próximo 13 de enero desde las cárceles de Cómbita en Boyacá y La Picota en Bogotá hacia la penitenciaría El Bosque de mediana seguridad en Barranquilla. Esta decisión se tomó tras una reunión con el alcalde de la ciudad, Alejandro Char, en medio de preocupaciones expresadas por el mandatario y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, sobre la capacidad de seguridad de las cárceles locales ante la llegada de figuras como Jorge Eliécer Díaz, alias Castor, cabecilla de Los Costeños; Digno Palomino, líder de Los Pepes; y Ober Ricardo Martínez, conocido como “El negro Ober”, de Los Rastrojos Costeños.
La medida responde a las inquietudes por las actividades delincuenciales de estas bandas, que contrastan con los esfuerzos de paz, en un contexto donde el Gobierno nacional impulsa diálogos de paz urbana en Barranquilla y Medellín. Los traslados estaban planeados para facilitar una mesa de diálogo en El Bosque, enmarcada en una tregua entre las bandas que se extiende desde octubre de 2025 hasta el 20 de enero de 2026. Ahora, en lugar de los traslados, se iniciarán conversaciones entre el Gobierno y la Alcaldía para definir una hoja de ruta con indicadores clave, mientras la Iglesia, a través del padre Cirilo, acompañará la mediación, valorada por su solidaridad con los sectores pobres y la juventud de Barranquilla.
Preocupaciones por seguridad y logros en reducción de violencia
El alcalde Char y el gobernador Verano han alertado sobre la falta de preparación de las penitenciarías del Atlántico, especialmente de cara a eventos masivos como el Carnaval y las extorsiones a comercios que los gremios locales atribuyen directamente a estas bandas en proceso de diálogo. El presidente Gustavo Petro ha destacado que su administración ha logrado reducir a la mitad la tasa de homicidios en Barranquilla mediante un proceso de desactivación de bandas que combina diálogo y represión, aunque advierte que decisiones de los jefes detenidos podrían poner en riesgo la tranquilidad ciudadana. Char, por su parte, ha mencionado más de 40 delincuentes involucrados y ha cargado contra el manejo de la “paz urbana” por carecer de un marco jurídico sólido.
“Reconocemos que el proceso de desactivación de bandas a través del diálogo que impulsa el gobierno nacional en forma paralela a su represión, ha logrado una caída sustancial de la tasa de homicidios en Barranquilla. Pero el proceso debe avanzar y decisiones de los jefes de estas bandas detenidos ponen en peligro la tranquilidad ciudadana”
Gustavo Petro, presidente
“Por eso suspendimos el traslado hasta que se profundice el compromiso con la paz de esta personas. La persona que seguirá en esta mediación es el padre Cirilo, persona a la que respeto mucho por su solidaridad con la gente pobre de Barranquilla y su juventud”
Gustavo Petro, presidente
“No se le olvide señor alcalde Char, que es mi gobierno el que ha logrado bajar la tasa de homicidios de Barranquilla a la mitad, y lo hemos hecho a través de un proceso de paz entre bandas que estaban desangrando la ciudad”
Gustavo Petro, presidente
“Lo que ocurra en la ciudad debido a esos traslados será responsabilidad del mal manejo de la llamada ‘paz urbana’ que no tiene ni marco jurídico que lo respalde”
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla
Esta suspensión representa un giro en la estrategia de paz urbana del Gobierno Petro, priorizando la seguridad local y un diálogo más estructurado, mientras Barranquilla busca mantener los avances en la reducción de violencia frente a las persistentes amenazas de extorsión y desorden en sus cárceles.















