Asesinan a hincha líder del Cúcuta en ensayo musical en Cúcuta; tres heridos

Compartir en redes sociales

Diego Andrés Galvis Rozo, un referente de la barra popular del Cúcuta Deportivo y coordinador de La Murga, de 30 años, fue asesinado a tiros la noche del domingo 18 de enero de 2026 en la plaza de banderas, al costado sur del estadio General Santander en Cúcuta. El crimen ocurrió durante un ensayo musical del grupo de hinchas cerca de un mural en honor a su hermano fallecido, cuando un hombre armado irrumpió y abrió fuego contra el grupo, dejando al menos cuatro impactos de bala en el cuerpo de la víctima y tres personas heridas, entre ellas el patrullero de la Policía Norte de Santander Emerson Vega, Miguel Mendoza y un menor de edad.

Galvis Rozo, conocido como el “alma de la banda” según el diario La Opinión, era una figura central en la hinchada motilona y había acompañado a la selección nacional en partidos en Barranquilla. El ataque se dio en el contexto de los preparativos para el retorno del Cúcuta Deportivo a la primera división después de cinco años de ausencia, justo en vísperas del partido contra Once Caldas programado para el día siguiente, el 19 de enero.

Triste homenaje a los hermanos Galvis Rozo

El hermano de Diego, Zacarías Galvis Rozo, había fallecido años atrás por una enfermedad, y el mural en su memoria era un punto de encuentro para los hinchas. Tras el atentado, la Policía de Norte de Santander reforzó la seguridad en los alrededores del estadio General Santander. Emerson Vega resultó herido de manera leve en una pierna y ya se recupera en su casa, mientras que Miguel Mendoza y el menor de edad están fuera de peligro después de recibir atención médica.

«Ahora los hermanos Galvis Rozo alientan desde la tribuna más alta»

Un aficionado

El asesinato de Galvis Rozo conmociona al mundo del fútbol nortesantandereano en un momento de euforia por el ascenso del Cúcuta, dejando un vacío en la barra popular que se prepara para celebrar el regreso a la élite, aunque ahora marcado por la violencia y el luto.

Sigue leyendo