El atacante vallecaucano Marino Hinestroza podría dar un giro inesperado a su futuro profesional al fichar por el Vasco da Gama de Brasil, en lugar de recalar en Boca Juniors, el club argentino que ya cuenta en su plantilla con tres compatriotas colombianos: el defensor Carlos Cuesta, el atacante Johan Rojas y Carlos Andrés Gómez. Esta posibilidad surge en el marco de una intensa novela del mercado de fichajes que mantiene en vilo a los aficionados del fútbol sudamericano.
El Vasco da Gama, fundado el 21 de agosto de 1898 como un club de remo por una colonia portuguesa en Río de Janeiro y nombrado en homenaje al navegante Vasco da Gama, creó su sección de fútbol en 1915, convirtiéndose rápidamente en un símbolo para los sectores populares, migrantes y trabajadores, en contraste con las instituciones elitistas de la época. Actualmente dirigido por el técnico Fernando Diniz, quien llevó al equipo a la final de la Copa de Brasil en 2025 y lo consagró campeón de América en 2023, el club compite en una ciudad que alberga tres grandes equipos de fútbol.
Una identidad arraigada en la historia popular de Río
Desde sus orígenes como punto de encuentro para las clases trabajadoras, el Vasco da Gama ha mantenido una identidad ligada a la inclusión social, superando barreras históricas en el deporte brasileño. Originalmente centrado en el remo, el fútbol se erigió como su gran bandera a partir de 1915, atrayendo a miles de seguidores de los barrios humildes de Río de Janeiro.
“Vasco creó su sección de fútbol en 1915, en un contexto donde el deporte aún estaba atravesado por barreras sociales y raciales en Brasil”
CTXT, medio español
La posible llegada de Marino Hinestroza al Vasco da Gama no solo reforzaría su ataque con talento colombiano, sino que continuaría la tradición de un club que ha sido refugio para jugadores emergentes en el competitivo panorama del fútbol carioca, mientras Boca Juniors observa cómo se le escapa una promesa del balompié cafetero en esta dinámica ventana de transferencias.















