La familia de Ross Macquarrie, un escocés de 38 años originario de Ayrshire, se encuentra en una angustiante incertidumbre dos meses después de su muerte en Bogotá, Colombia, donde su cuerpo fue descubierto el 11 de noviembre en el alojamiento donde pasaba unas vacaciones planeadas para solo seis días. El personal de limpieza halló el cadáver tras el cese de respuestas a mensajes de sus seres queridos, y aunque las autoridades colombianas confirmaron una investigación, no han reportado avances ni han proporcionado información clara sobre el paradero de los restos, que podrían haber sido enterrados sin consentimiento familiar ni autopsia confirmada, debido aparentemente a la falta de espacio en los depósitos forenses.
Lindsay Melvin, expareja de Macquarrie y madre de su hija Blake de tres años, junto a la pareja actual del fallecido, Aga, y sus padres Neil y Gayle, describen al víctima como un padre increíble que mantenía contacto diario con su pequeña, un bromista siempre lleno de alegría. Antes de morir, Macquarrie había realizado una llamada por FaceTime avisando que no se sentía bien, y Aga se encontraba en pleno vuelo hacia Colombia cuando se produjo el hallazgo. La falta de comunicación por parte de las autoridades colombianas y la Oficina de Asuntos Exteriores británica (FCDO) ha impedido que la familia pueda realizar un duelo adecuado, dejando a todos a oscuras sobre si los restos han sido inhumados y sin posibilidad de repatriarlos a Escocia.
Angustia familiar y llamados a la acción política
La situación ha generado una profunda conmoción, con intervenciones de figuras políticas escocesas como la parlamentaria Elena Whitham y la diputada laborista Elaine Stewart, quienes han ofrecido su apoyo para presionar por respuestas y facilitar el regreso del cuerpo. Además, se lanzó una campaña en GoFundMe con una meta de mil libras esterlinas, equivalentes a poco más de cinco millones de pesos colombianos, para cubrir costos de repatriación y requisitos legales en Colombia, impulsada por Lindsay, Aga, Neil y Gayle, quienes aseguran que todos los fondos irán directamente a esos fines.
«Ha pasado más de dos meses y todavía luchamos por saber qué ha sido de los restos de Ross. Cuando nos informaron que su cuerpo podía haber sido enterrado en Colombia, quedamos absolutamente horrorizados».
Lindsay Melvin, expareja
«No hemos dado consentimiento para que sus restos fueran tratados de este modo, ha resultado absolutamente traumático para todos. No podemos encontrar consuelo si no tenemos sus restos para despedirnos. Nos encontramos totalmente a oscuras en cuanto a lo que está ocurriendo, sin saber si siquiera ha sido enterrado, y eso multiplica nuestro dolor».
Lindsay Melvin, expareja
Elena Whitham expresó su solidaridad al afirmar que su corazón está con la familia en este momento tan angustiante y se ofrece a brindar todo el apoyo posible, contactando a colegas en el Parlamento y recordando el rol de la FCDO en casos de muertes repentinas en el extranjero. Por su parte, Elaine Stewart calificó el caso como desgarrador y aseguró que su equipo seguirá haciendo todo lo posible para ayudar a traer a Ross de regreso a Escocia y brindar a su familia el cierre que merece. Un portavoz de la FCDO confirmó que están apoyando a la familia de este ciudadano británico fallecido en Colombia y mantienen contacto con las autoridades locales, según reportes del Daily Record.















