Esposa de ministro Jaramillo denunciada por presiones en compras directas del Hospital de Maicao, La Guajira

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Beatriz Gómez Consuegra, superintendente delegada para Prestadores de Servicios de la Superintendencia de Salud y esposa del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, enfrenta una denuncia por presionar a funcionarios del Hospital de Maicao, en La Guajira, para que firmaran convenios de compras directas exclusivas sin licitación pública, condicionando su permanencia laboral a la rúbrica inmediata de estos acuerdos. La denuncia, presentada de manera anónima el 20 de enero de 2025 y con un esquema similar repetido en abril del mismo año, involucra a figuras como Mario Castro, funcionario del hospital, y al superintendente de Salud, Bernardo Camacho, y revela prácticas coercitivas destinadas a impulsar adquisiciones conjuntas con proveedores específicos.

Según la información revelada por Infobae Colombia, las presiones ocurrieron durante reuniones en el Hospital de Maicao, donde se asignó vigilancia permanente para restringir el acceso y la salida de los presentes hasta que todos firmaran los compromisos. Funcionarios alegaron la falta de un certificado de disponibilidad presupuestal (CDP) como obstáculo, pero Gómez Consuegra insistió en compras individuales y directas, excluyendo cualquier proceso de licitación pública, lo que generó minutas contractuales sesgadas a favor de acuerdos específicos entre el hospital y proveedores exclusivos. Un video difundido en redes sociales capturó una interrupción de la superintendente delegada a Mario Castro, evidenciando el tono confrontacional de la sesión.

Presiones y amenazas explícitas en la reunión

Las declaraciones textuales de los involucrados pintan un panorama de coacción directa. Una fuente anónima relató: «Asignaron vigilancia permanente e impidieron que entrara o saliera alguien, hasta que todos firmáramos el acuerdo». Otro participante añadió: «No nos dejaban hacer compras mediante licitación; debía ser individual y directa». Gómez Consuegra, por su parte, cuestionó la profesionalidad de los funcionarios con frases como: «¿Usted qué profesión tiene? Pues parece que no. Si es abogado y supiera lo que tiene que hacer y su trabajo… no estaría a estas alturas diciendo que tiene que sacar…», y amenazó: «Con ustedes firmo ahora o me presentan la renuncia».

«No voy a permitir que ustedes sigan tomando del pelo al país»

Beatriz Gómez Consuegra, superintendente delegada para Prestadores de Servicios

En el intercambio, la superintendente reiteró: «La instrucción es firmar ahora, no mañana» y «Si usted es abogado y supiera su trabajo, no estaría todavía diciendo que necesita sacar un CDP». Uno de los presentes respondió: «Doctora, hoy es imposible que se firme ese contrato», pero la presión continuó, generando inquietudes sobre posibles conflictos de interés, especialmente por la relación familiar de Gómez Consuegra con el ministro Jaramillo, y un aparente desvío de las directrices presidenciales de Gustavo Petro en materia de contratación pública transparente.

Este escándalo pone en tela de juicio las prácticas de la Superintendencia de Salud en procesos de contratación hospitalaria, destacando riesgos de favoritismo hacia proveedores exclusivos y el uso de tácticas intimidatorias para evadir controles legales, en un contexto donde la vigilancia sobre el sector salud es crucial para evitar irregularidades.

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