El gobierno colombiano, a través del Decreto 0030 expedido el 19 de enero de 2026, eliminó la prima especial de servicios para los congresistas y redefinió el régimen salarial para aquellos que inicien funciones a partir del 20 de julio de 2026, lo que desató un rifirrafe público en redes sociales entre la senadora Angélica Lozano, de Alianza Verde e independiente, y el exsenador Gustavo Bolívar, exdirector de Prosperidad Social. Este anuncio, impulsado por el presidente Gustavo Petro, revive tensiones pasadas y genera debate sobre la reducción de privilegios en el Congreso de Colombia.
La medida responde a una larga lucha por bajar los salarios y gastos de los congresistas, con 18 proyectos de ley archivados y otros ocho específicamente negados por el Congreso. En 2019, la consulta anticorrupción, que incluía un punto sobre la reducción salarial, recogió cinco millones de firmas pero solo obtuvo el 32 por ciento de los votos necesarios, quedándose a un punto porcentual y unos 400.000 sufragios de aprobarse. El incidente entre Lozano y Bolívar se remonta a julio de 2020, durante una sesión virtual de la Comisión Primera del Senado, donde se hundió una proposición de Bolívar para eliminar los gastos de representación, que en ese año ascendían a 15 millones de pesos, debido a la ausencia de Lozano.
Acusaciones cruzadas reviven en X
Angélica Lozano celebró el decreto como el logro de nueve años de batalla, recordando el esfuerzo ciudadano y las derrotas legislativas. En tanto, Gustavo Bolívar, quien en 2020 representaba a Colombia Humana, cuestionó su oportunismo al resaltar en redes sociales el «putazo» que ella le propinó en aquella sesión por su propuesta fallida, mientras hoy ella saca pecho por la rebaja salarial que él impulsó en varias ocasiones.
«Bajar el salario de los congresistas es una lucha que hemos dado durante nueve años. Y no, no es carreta. Por fin es una realidad.»
Angélica Lozano, senadora de Alianza Verde
«Celebramos esta decisión, la luchamos, la sufrimos, la lloramos. El Congreso negó ocho veces los proyectos que presentamos y nosotros dijimos: pues nos vamos con la ciudadanía. Recogimos cinco millones de firmas. La consulta anticorrupción le pegó en el palo. Sacamos el 32 por ciento en las urnas; se necesitaba 33. Faltaron solamente cuatrocientos mil votos para bajar el salario de los congresistas, un punto que nos unió como colombianos.»
Angélica Lozano, senadora de Alianza Verde
La senadora Lozano respondió con vehemencia a las críticas de Bolívar en la plataforma X, expresando frustración por los comentarios y recordando el contexto de la pandemia. Este intercambio no solo reaviva viejas rencillas sino que pone en el centro del debate político actual la efectividad de las medidas ejecutivas frente a la resistencia congresional, afectando directamente a los legisladores que asumirán en la próxima legislatura.
«No, marica, qué amargura, qué amargura. Viste lo que puso Bolívar (…) que ley ni qué hijueputas, lee los comentarios que me hacen. Con estos hijueputas no se puede hacer nada (…) qué mierda (sic).»
Angélica Lozano, senadora de Alianza Verde
«¿Recuerdan el putazo que me pegó Angelica Lozano? (sic) Fue porque denuncié que por su ausencia, durante la pandemia se hundió una proposición que presenté para que a los congresistas no nos pagaran gastos de representación que en 2020 eran de 15 millones. Hoy sacando pecho con la rebaja salarial que fue nuestra bandera varias veces.»
Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector de Prosperidad Social
El decreto marca un hito en la agenda anticorrupción, aunque las reacciones divididas entre figuras clave del espectro político subrayan las profundas divisiones en torno a los privilegios parlamentarios en Colombia.















