Defensoría del Pueblo rechaza declaraciones de ministro Jaramillo sobre Hospital San Rafael de Itagüí, Antioquia

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La Defensoría del Pueblo envió una advertencia al ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, rechazando sus declaraciones consideradas indolentes, en las que afirmó que “los ricos también lloran”, y exigió mayor empatía frente a la vulneración del derecho a la salud en Colombia. Esta crítica surge en medio de una crisis financiera agravada por el embargo de cuentas de Nueva EPS, que afecta a hospitales y pacientes en regiones como Boyacá, Huila, Antioquia, Valle del Cauca, Santander, San Andrés y Providencia, y Tolima. Las declaraciones del ministro se produjeron tras un recorrido por el Hospital Universitario de Santander, donde insistió en culpar a la gestión de hospitales públicos en Antioquia por corrupción y politiquería.

El ministro Jaramillo, al salir del hospital en Bucaramanga, arremetió contra el Hospital San Rafael de Itagüí, en Antioquia, señalando una situación grave por mala administración y manejo político por parte de diputados locales, lo que ha llevado a su liquidación en varias ocasiones. A pesar de reconocer el trabajo de empleados que han laborado allí por años, enfatizó que no se trata de “los amigos de fulano”, sino de quienes realmente han contribuido. Estas palabras responden a un video viral del gerente del Hospital San Rafael, que denunció su grave situación económica en redes sociales, en un contexto de mesas interinstitucionales promovidas por la Defensoría desde comienzos de año, con más de tres años de duración en Antioquia, para destrabar medicamentos, estabilizar pagos con EPS y hospitales, e involucrar a usuarios.

Críticas del ministro a la clase política antioqueña

Jaramillo responsabilizó a autoridades regionales y municipales por malas decisiones y un manejo político que ha convertido a estos centros asistenciales en “nido de la corrupción y de la politiquería”. Destacó que Antioquia, supuestamente uno de los departamentos más ricos, no invierte como debería, y que su clase dirigente, con grandes recursos, es la que más llora pese a tener las utilidades. La Defensoría subrayó que estas expresiones generan una percepción de inacción estatal y agravan la crisis, dejando a trabajadores sin estabilidad laboral pese a los esfuerzos en mesas de trabajo, y cuestionando la obligación del Estado en la garantía del derecho a la salud.

“Los ricos también lloran”

Guillermo Alfonso Jaramillo, ministro de Salud

“supuestamente es uno de los departamentos más ricos, pero esos ricos lloran y no invierten como deberían de invertir”

Guillermo Alfonso Jaramillo, ministro de Salud

La respuesta de la Defensoría insta a mejorar la comunicación del Gobierno para evitar mensajes que minimicen el sufrimiento de pacientes y empleados, en un momento en que la crisis de Nueva EPS pone en jaque el sistema de salud nacional y resalta la necesidad de soluciones urgentes más allá de las culpas recíprocas entre niveles de gobierno.

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