Una pandilla compuesta por nueve ladrones ha sembrado el terror en la localidad de Kennedy, en Bogotá, durante los últimos cuatro meses, realizando atracos masivos en manada contra clientes de locales comerciales, ciclistas y peatones en la avenida Villavicencio, entre las carreras 80 y 82. Los delincuentes llegan en bicicletas en grupo, neutralizan cualquier resistencia amenazando con armas de fuego, revisan a las víctimas, vigilan las salidas y huyen rápidamente con celulares y dinero en efectivo, dejando a los afectados encerrados en los establecimientos o despojados en plena vía pública.
La agrupación ha incrementado su agresividad y número de integrantes de manera progresiva: iniciaron con tres personas, luego pasaron a cinco, seis y recientemente nueve en los atracos más impactantes, de los cuales siete portaban armas según videos de cámaras de seguridad y testimonios de las víctimas. Esta escalada ha permitido someter a grupos enteros, emboscando tanto a quienes transitan en bicicleta como a peatones desprevenidos.
Testimonios que revelan la magnitud del flagelo
Imágenes captadas por cámaras de seguridad muestran la logística delictiva altamente coordinada de estos asaltantes, quienes actúan con precisión para maximizar el botín y minimizar riesgos. En un incidente reciente, la oportuna llegada de una patrulla policial disuadió un atraco en curso, pero residentes y comerciantes de la zona reportan un aumento del temor y la percepción de que la pandilla ejerce un control territorial efectivo sobre el sector.
«Ya venimos con esta problemática más o menos como cuatro meses, donde empezaron robando de a tres personas, después en otro robo ya fueron cinco, otros fueron ya seis y ya nosotros nos tocó el más fuerte, que fue el de nueve personas».
Comerciante afectado, identidad reservada
«Nos rodean nueve hombres, de los cuales siete personas venían armadas, según los videos, y nos encañonan y nos hacen el hurto».
Ciclista asaltado
La situación en Kennedy genera preocupación por la creciente audacia de estos grupos, que han pasado de robos aislados a operaciones en manada, dejando a la comunidad en un estado de alerta constante y demandando una respuesta más contundente de las autoridades para recuperar la seguridad en esta arteria comercial clave de Bogotá.















