El gobierno del presidente Gustavo Petro publicó un borrador de decreto que busca reducir de manera gradual el tope de inversión internacional de los fondos de pensiones obligatorios, pasando del 48,8 por ciento actual a un 30 por ciento en un plazo de cinco años, lo que implicaría la repatriación de hasta 100 billones de pesos para impulsar la inversión local. Esta medida fue defendida por el superintendente Financiero de Colombia, César Ferrari, durante su presentación en el evento «Resultados 2025» organizado por la Bolsa de Valores de Colombia, donde enfatizó la necesidad de aprovechar la creciente liquidez interna en el mercado de capitales nacional.
Los fondos administrados por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) manejan actualmente 527,3 billones de pesos, de los cuales 257,1 billones están invertidos en el exterior, representando ese 48,8 por ciento. La propuesta establece una disminución progresiva hasta el 35 por ciento en tres años y al 30 por ciento en cinco, con una repatriación inicial de hasta 73 billones de pesos y un total cercano a los 100 billones en el período. Esta iniciativa responde al aumento anual de 42 billones de pesos en el ahorro pensional, en un contexto donde el ahorro nacional como porcentaje del PIB ha caído del 18,6 por ciento en 2005 al 8,1 por ciento en el tercer trimestre de 2025, y la inversión respecto al PIB ha descendido del 23,8 por ciento en 2015 al 20,1 por ciento actual.
Fortalezas y críticas a la medida
Ferrari argumentó que la medida fortalecerá el mercado de capitales colombiano al retener en el país una liquidez abundante que de otro modo se enviaría al exterior, sin generar un efecto en el precio del dólar ni implicar una repatriación masiva de divisas, sino más bien frenar el envío de nuevos recursos. Se cuenta con un banco de proyectos como repositorio de opciones de inversión, abarcando no solo infraestructura sino diversos sectores de la economía. Sin embargo, la propuesta ha generado críticas: el exministro de Hacienda y rector de la Universidad EIA, José Manuel Restrepo, la califica como un límite a la diversificación de riesgos y un control indirecto de capitales, mientras que la exdirectora de la Unidad de Rentas Especiales (URF), Mónica Higuera, la considera no viable y sugiere alternativas normativas.
«Todos los años las pensiones aumentan $42 billones, esa liquidez se va a quedar en el país y hay que aprovechar el mercado de capitales, ahí es donde tenemos ahora una oferta enorme de liquidez».
César Ferrari, Superintendente Financiero de Colombia
«O sea, los inversionistas, los emisores, tienen que ponerse las pilas para utilizar esos recursos abundantes en el país».
César Ferrari, Superintendente Financiero de Colombia
El superintendente también señaló que los inversionistas enfrentan dos alternativas claras con estos recursos: colocarlos afuera o adentro del país, y subrayó que los proyectos de infraestructura no son los únicos disponibles, ya que la economía colombiana ofrece múltiples oportunidades. Los efectos esperados incluyen mayor liquidez interna, reducción en el costo de capital e incremento de las inversiones, aunque persisten preocupaciones por una menor diversificación de riesgos y mayor exposición a riesgos fiscales, regulatorios y políticos en el ámbito local.
«Tienes dos alternativas con la plata, o la pones afuera o la pones adentro».
César Ferrari, Superintendente Financiero de Colombia
«Los proyectos de infraestructura no son los únicos proyectos que existen o existirán. La economía colombiana tiene muchos sitios donde se puede invertir».
César Ferrari, Superintendente Financiero de Colombia
Esta propuesta se enmarca en los esfuerzos del gobierno por dinamizar la economía interna ante la tendencia decreciente de ahorro e inversión, aunque el debate sobre sus implicaciones para la estabilidad de los fondos de pensiones continúa abierto entre autoridades y expertos.















