El Gobierno de Gustavo Petro, a través del Ministerio de Hacienda y la Unidad de Regulación Financiera (URF), publicó recientemente un proyecto de decreto que adiciona dos artículos al Decreto 2555 de 2010, estableciendo un tope global del 30% para las inversiones en activos del exterior por parte de los fondos de pensiones obligatorias, que incluyen las modalidades conservador, moderado, de mayor riesgo y retiro programado. Esta medida, que se implementará de manera gradual durante cinco años —con los primeros tres años limitados al 35% y luego al 30%—, busca fortalecer el ahorro nacional y canalizar recursos hacia infraestructura, vivienda, energía y sectores productivos locales, sin requerir ventas forzosas de activos, sino ajustándose mediante nuevas cotizaciones y vencimientos naturales. Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) deberán presentar planes ante la Superintendencia Financiera para cumplir con estos límites.
Los fondos de pensiones obligatorios administran actualmente 529 billones de pesos, de los cuales el 48% está invertido en el exterior. Se estima que esta repatriación generará un flujo de entre 75 y 100 billones de pesos hacia el mercado local: 75 billones en los primeros tres años y hasta 100 billones al final del período de transición. En Colombia, la inversión nacional representa el 19,7% del PIB en el tercer trimestre de 2025, mientras que el ahorro bruto se sitúa en el 8% del PIB, cifras que el Gobierno pretende mejorar con esta iniciativa. El Ministerio de Hacienda coordinará la absorción de estos recursos mediante proyectos productivos y mesas interinstitucionales, y las AFP deberán justificar cualquier incumplimiento ante la Superintendencia Financiera.
Repatriación de recursos sin precedentes
Esta reforma afecta directamente a los cuatro tipos de fondos obligatorios gestionados por las AFP en el régimen de ahorro individual con prima media, y ha desatado críticas de entidades como el Anif, AmCham Colombia y expertos del sector. Andrés Pardo, director de Estrategia Macro para América Latina de XP Investments, advirtió sobre riesgos como la distorsión en los precios de los activos locales, presiones sobre el peso colombiano y un posible aumento del pasivo pensional.
«La inversión internacional permite diversificar el ahorro de los trabajadores y acceder a mayores retornos, como la exposición al mercado accionario de Estados Unidos o a beneficios de empresas globales.»
José Ignacio López, presidente de Anif
«No es mover una cuenta: es desarmar estrategias que ya están generando rendimiento y rearmarlas en un mercado local más concentrado.»
María Claudia Lacouture, presidenta ejecutiva de AmCham Colombia
La medida representa una repatriación de recursos sin precedentes que, según sus defensores, impulsará el desarrollo económico interno, aunque genera preocupación por la posible reducción en la diversificación y rentabilidad de las pensiones de los trabajadores colombianos.















