La Fiscalía General de la Nación descartó la versión inicial de un enfrentamiento armado y confirmó que las 26 personas asesinadas en la zona rural de El Retorno, en el departamento de Guaviare, el pasado 16 de enero, murieron por ejecuciones con disparos a corta distancia, varias de ellas en la cabeza. Este informe preliminar, divulgado el 21 de enero, fue elaborado por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, la Sijín de la Policía Nacional, el Instituto Nacional de Medicina Legal y el fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales con sede en Villavicencio, lo que cambia radicalmente la narrativa oficial de un combate entre bloques disidentes del Estado Mayor Central (EMC) liderados por alias Iván Mordisco y alias Calarcá.
Entre las víctimas se encuentran 21 hombres y 5 mujeres, de las cuales 4 eran menores de edad —tres mujeres y un hombre—, y hasta el momento se han identificado 24 de los 26 cuerpos. Los exámenes forenses realizados revelan heridas de bala compatibles con tiros de gracia, descartando así cualquier escenario de confrontación armada entre facciones criminales.
Investigación forense en curso y traslados
Los cuerpos fueron trasladados a la sede de Medicina Legal en la capital del Meta para profundizar en los análisis, que incluyen estudios balísticos y toxicológicos aún pendientes. Nueve equipos forenses interdisciplinarios de Meta, Cundinamarca y Bogotá trabajan en el caso, mientras una misión humanitaria liderada por la Defensoría del Pueblo, la MAPP-OEA y el Comité Internacional de la Cruz Roja atiende la situación en la zona. El general Ricardo Roque, comandante de la Cuarta División del Ejército, ha señalado que la mayoría de los cuerpos pertenecen a miembros de la facción del EMC.
“Las inspecciones técnicas a cadáver y otras actividades realizadas por personal del CTI de la Fiscalía y de la Sijín de la Policía Nacional sobre los cuerpos de 21 hombres y 5 mujeres, preliminarmente dan cuenta de que las víctimas recibieron disparos a corta distancia, varias de ellas en la cabeza, lo que descartaría la existencia de un enfrentamiento armado”
Fiscalía General de la Nación
Este hallazgo preliminar genera preocupación por posibles desplazamientos forzados y nuevos episodios de violencia en comunidades de El Retorno, particularmente en la vereda La Paz, donde la tensión entre disidencias del EMC persiste, alterando la versión inicial de combates internos y abriendo interrogantes sobre la responsabilidad de las ejecuciones.















