Enfrentamientos entre petristas y uribistas en Duitama, Boyacá, cancelan visita de Uribe

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En Duitama, Boyacá, disturbios entre seguidores del presidente Gustavo Petro y del expresidente Álvaro Uribe Vélez obligaron a cancelar la visita programada del líder del Centro Democrático al Parque Los Libertadores, mientras la candidata presidencial de esa colectividad, Paloma Valencia, junto a la aspirante al Senado y la Cámara por Boyacá, Zandra Bernal, se vio forzada a refugiarse en un establecimiento comercial cercano tras agresiones verbales, forcejeos e intervención policial para separar a los grupos enfrentados. Los tensos enfrentamientos, motivados por la profunda polarización política entre petristas y uribistas, escalaron rápidamente a partir de las 10:00 a.m., aunque el itinerario había iniciado en Sogamoso sin mayores incidentes.

Las actividades en Sogamoso, realizadas en la Cámara de Comercio, transcurrieron con normalidad, permitiendo a la comitiva avanzar hacia Duitama, donde Paloma Valencia logró recorrer apenas dos cuadras antes de que las protestas obligaran su resguardo. La decisión de cancelar la agenda de Uribe en Duitama se tomó por razones de seguridad, en un contexto de crecientes tensiones en los actos proselitistas del Centro Democrático a pocos meses de las elecciones legislativas y presidenciales en Colombia. Posteriormente, Uribe se unió a Valencia en Paipa, y en Tunja se registraron protestas adicionales que requirieron un refuerzo policial para mantener el orden.

Tensiones políticas en el corazón de Boyacá

Estos incidentes evidencian la creciente polarización que marca la campaña electoral en regiones clave como Boyacá, donde el itinerario original incluía paradas en Sogamoso, Duitama y Tunja para impulsar las candidaturas del Centro Democrático. A pesar de los disturbios, Álvaro Uribe Vélez publicó un mensaje de agradecimiento dirigido a la gente de Duitama, sin hacer referencia alguna a los enfrentamientos, destacando en cambio el apoyo recibido y la continuidad de su agenda política en medio de un clima electoral cada vez más cargado.

La intervención policial fue crucial para evitar que las agresiones verbales y físicas escalaran aún más, separando a los bandos opuestos y permitiendo la salida segura de los líderes opositores, en un recordatorio de cómo la división ideológica entre uribismo y petrismo sigue definiendo el panorama político colombiano rumbo a las urnas.

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