El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, impuso el 21 de enero de 2026 aranceles del 30 por ciento a las importaciones provenientes de Colombia, en respuesta a lo que calificó como “nula cooperación” de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la franja fronteriza. Horas después, el gobierno colombiano, liderado por Gustavo Petro, replicó con la misma medida arancelaria sobre 20 productos ecuatorianos, lo que afecta un comercio bilateral valorado en 250 millones de dólares anuales y agrava las tensiones diplomáticas entre ambos países vecinos.
Esta escalada económica surge en medio de reclamos mutuos por seguridad fronteriza, donde Ecuador acusa a Colombia de falta de colaboración frente al tráfico de drogas y actividades ilícitas mineras, mientras que Petro ha denunciado el trato dado al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, afirmando que su estado físico evidencia afectaciones asociadas a tortura psicológica. Colombia, por su parte, destaca avances en el control fronterizo con incautaciones de más de 200 toneladas de cocaína y operaciones conjuntas previas, aunque las discrepancias persisten.
Antecedentes históricos de conflicto
Las relaciones entre Colombia y Ecuador han estado marcadas por episodios de tensión desde el siglo XIX, como la Guerra del Cauca iniciada en 1831 por la ocupación ecuatoriana de Pasto, que involucró disputas territoriales en regiones como Popayán y Buenaventura. El conflicto se resolvió con el Tratado de Pasto en noviembre de 1832, manteniendo Nariño y Cauca bajo soberanía colombiana, basada en la Ley de División Territorial de 1824 y el principio de uti possidetis iuris. Un punto álgido más reciente fue la Operación Fénix del 1 de marzo de 2008, cuando fuerzas colombianas bombardearon un campamento de las Farc en Angostura, Ecuador, a solo 1,8 kilómetros de la frontera, matando a Raúl Reyes y a otras 24 personas, incluyendo cuatro estudiantes mexicanos y un ecuatoriano. Esto provocó una ruptura diplomática, con el entonces presidente ecuatoriano Rafael Correa calificándolo de “agresión”, y condenas de la OEA y el Grupo de Río por la violación de soberanía. Colombia retiró el cuerpo de Reyes y material electrónico con presuntos vínculos entre Correa y las Farc, pero admitió responsabilidad y las relaciones se restablecieron en 2010.
“nula cooperación”
Daniel Noboa, presidente de Ecuador
“su estado físico evidencia afectaciones asociadas a tortura psicológica”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta nueva imposición de aranceles mutuos representa la escalada más reciente en las diferencias por la seguridad fronteriza y el caso de Jorge Glas, afectando directamente el intercambio comercial y recordando heridas históricas. Aunque Colombia reporta progresos en incautaciones y cooperación previa, la medida podría complicar la reactivación económica bilateral en un contexto de desafíos regionales compartidos como el narcotráfico.












