En un comunicado conjunto, pacientes, exministros de Salud como Fernando Ruiz, Beatriz Londoño y Alejandro Gaviria, junto con organizaciones como la Fundación Salud Querida, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer) y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, advirtieron que la liquidación abrupta de las EPS intervenidas propuesta por el presidente Gustavo Petro generaría un colapso en la atención médica de millones de colombianos. Esta propuesta surge tras un reciente concepto del Consejo de Estado sobre la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que según Petro permite utilizar estos recursos para saldar deudas históricas del Gobierno con las EPS, las cuales superaron los dos billones de pesos al cierre de 2025.
El mandatario argumentó que el concepto desequilibra el sistema de salud, al permitir que los servicios no pagados se cubran con recursos destinados a la atención actual, afectando entidades como Nueva EPS, Famisanar, Savia Salud, Asmet Salud, SOS, Emssanar, Capresoca EPS y Coosalud. Estas EPS, que gestionan el riesgo en salud, organizan redes de prestadores institucionales (IPS), articulan niveles de atención y efectúan pagos a estos proveedores, verían su desaparición inmediata sin un sustituto operativo probado, lo que generaría un vacío funcional que el Estado no podría asumir de inmediato.
Advertencias contra un colapso inminente
Los firmantes del comunicado colectivo enfatizaron los riesgos de una crisis sin precedentes, incluyendo interrupciones en servicios esenciales, falta de pagos a las IPS y afectaciones graves a pacientes con tratamientos continuos o de alto costo. Además, destacaron que el presupuesto nacional cubre apenas el 25% de lo requerido para enfermedades huérfanas y de alto costo, agravando la vulnerabilidad del sistema. El concepto de la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado matiza que la UPC no se aplica por anualidad presupuestal y que estos recursos, recaudados por las EPS en nombre de la Adres, tienen naturaleza pública con destinación específica.
«Eliminar de forma abrupta esos agentes, sin un sustituto operativo probado, generaría un vacío funcional e inmediato que el Estado no está en capacidad de asumir hoy».
Fundación Salud Querida, Fecoer, Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, exministros Fernando Ruiz, Beatriz Londoño y Alejandro Gaviria
«Se acaba de tirar todo el sistema. Los servicios que dejó de pagar se pagarían con lo que ya no atenderán».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro defendió su posición al afirmar que mantener estas EPS equivaldría a enviarlas a un barril sin fondo, priorizando el pago de deudas pasadas sobre la atención presente, y que no queda más que actuar para evitar una estafa al Estado al usar giros para deudas. En contraste, los críticos insisten en que el derecho fundamental a la salud no puede arriesgarse por decisiones improvisadas.
«Las mandaron a un barril sin fondo. Es mejor liquidarlas que tenerlas, porque al tenerlas pagan la deuda del pasado y no el presente».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«No nos queda más que actuar porque no se pueden usar los recursos que se giren para pagar deudas, eso sería una estafa al Estado».
Gustavo Petro, presidente de Colombia
«El derecho fundamental a la salud de los colombianos no puede ponerse en riesgo por decisiones improvisadas ni discusiones estériles de sustento técnico. La viabilidad de la salud exige dirección, rigurosidad y responsabilidad institucional».
Fundación Salud Querida, Fecoer, Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, exministros Fernando Ruiz, Beatriz Londoño y Alejandro Gaviria
Este debate pone en jaque la estabilidad del sistema de salud colombiano, donde la ausencia de estas EPS podría derivar en caos operativo y poner en peligro la continuidad de servicios vitales para la población.















