Colombia ha suspendido sus exportaciones de electricidad a Ecuador, una medida que ha provocado una respuesta inmediata del gobierno ecuatoriano al anunciar un arancel del 30% a los productos colombianos, lo que genera riesgos económicos significativos para ambas naciones, según el análisis del experto Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy y gerente general de Valjer Energy SAS. Esta tensión bilateral, enmarcada en la Comunidad Andina, interrumpe un esquema de intercambios eléctricos que se mantenía por más de 20 años bajo acuerdos técnicos, económicos y regulatorios compartidos, y se produce en un contexto posiblemente ligado a la crisis de seguridad en la frontera y el narcotráfico.
En 2024, las exportaciones eléctricas de Colombia a Ecuador alcanzaron un promedio mensual de 27,5 millones de dólares, equivalentes a cerca de 339 millones anuales, con un volumen promedio de 140 GWh diarios y picos de hasta 240 GWh en diciembre, cubriendo entre el 8% y el 10% de la demanda total de Ecuador, que consume alrededor de 90 GWh diarios. El precio promedio en diciembre fue de 30 centavos de dólar por kWh, inferior al costo de la generación térmica local en Ecuador, cuya matriz energética depende en un 69% al 80% de fuentes hidroeléctricas. Además, las exportaciones totales de Colombia a Ecuador en otros bienes superan los 600 millones de dólares, y esta coyuntura podría impactar en 2025 y extenderse hasta el mediano plazo como 2027.
Riesgos mutuos y llamado al diálogo
El experto destaca que esta es la primera vez que se plantean aranceles en este contexto, una medida considerada extraña e ilegal dentro del marco de la Comunidad Andina. Colombia pierde divisas y competitividad en sus exportaciones, mientras Ecuador se priva de una fuente eficiente y barata de energía, especialmente ante riesgos hidrológicos como El Niño, ya que los intercambios han garantizado la seguridad energética en épocas de bajas hidrologías para ambos países.
«Con una mirada muy siniestra, uno diría que el que más pierde es Colombia, pero la realidad es que perdemos los dos. Aquí no hay ganadores».
Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy
Julio César Vera Díaz advierte que los productos afectados son elásticos, por lo que un arancel del 30% los haría menos competitivos, llevando a sustituciones o a la búsqueda de otros proveedores. En un escenario como el de 2027, Colombia sigue siendo una alternativa real, eficiente y barata de abastecimiento, y prescindir de ella representa un riesgo para Ecuador.
«Son productos elásticos: si se encarecen por un arancel del 30 %, dejan de ser competitivos, se sustituyen o se buscan otros proveedores».
Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy
«En un escenario como el de 2027, Colombia sigue siendo una alternativa real, eficiente y barata de abastecimiento. Prescindir de ella es un riesgo».
Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy
Frente a esta situación, el analista llama a una negociación franca y fría, sin calenturas, para superar la coyuntura, recordando que ambos países enfrentan suficientes problemas globales como para generar una crisis regional innecesaria, ya que las guerras económicas no benefician a nadie y todos pierden en el proceso.
«Sin calenturas y con mucha frialdad, se debe buscar una negociación franca para superar esta coyuntura».
Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy
«Nuestros países ya tienen suficientes problemas globales como para generar una crisis regional innecesaria. Las guerras económicas no benefician a nadie; aquí todos perdemos».
Julio César Vera Díaz, presidente de Xua Energy
Esta escalada pone en jaque la integración andina y subraya la necesidad de diálogo para preservar los beneficios mutuos de la cooperación energética y comercial, según el análisis basado en datos de Infobae Colombia.















