Sargento retirado narra expulsión de militares por ministro Acosta en Toribío, Cauca, en 2012

Compartir en redes sociales

El sargento retirado Rodrigo García Maya revivió un polémico episodio ocurrido hace 14 años en el cerro Berlín, municipio de Toribío, en el Cauca, donde Alfredo Acosta, actual ministro de la Igualdad, participó junto a comuneros nasa en la expulsión de una patrulla del Ejército Nacional de Colombia. En una entrevista concedida a la revista Semana, García Maya detalló cómo los soldados fueron obligados a descender la montaña rodeados por civiles que los agredieron verbalmente, con empujones e insultos, durante una misión de control territorial motivada por la presencia de grupos armados ilegales, narcotráfico, proselitismo armado y violencia en la región.

El incidente, registrado en video y ampliamente difundido en 2012, resurgió con el reciente nombramiento de Acosta como ministro, lo que ha generado controversia y recordatorios sobre las políticas estatales frente a asonadas contra la fuerza pública. García Maya, quien lloró durante el altercado, relató que Acosta lo interpeló directamente con preguntas agresivas, mientras los militares cumplían una orden constitucional de protección de la soberanía del Estado colombiano, sin disparar contra nadie ni atacar a la comunidad.

Las palabras que marcaron el enfrentamiento

García Maya describió la expulsión como un acto innecesario, sin fundamentos, infundido y planeado por agentes externos, no como algo espontáneo. El sargento retirado enfatizó que no se encontraban en operaciones ofensivas, sino defendiendo el territorio ante amenazas ilegales. El video del momento capturó la tensión, con Acosta cuestionando la labor militar en pleno descenso de los soldados.

“¿No le da vergüenza disparirle a gente inocente?”

Alfredo Acosta, ministro de la Igualdad (en 2012)

“¿No le da vergüenza ser soldado?”

Alfredo Acosta, ministro de la Igualdad (en 2012)

A pesar de la humillación vivida, García Maya se mostró reflexivo y evitó juzgar el ascenso de Acosta al Ministerio de la Igualdad. El episodio, que data de 2012, no solo generó un cambio en las directrices estatales para manejar protestas contra las fuerzas armadas, sino que hoy cobra nueva relevancia en el debate público.

“No estábamos disparando contra nadie. No estábamos atacando a la comunidad. Estábamos cumpliendo una misión constitucional de control territorial y protección de la soberanía del Estado colombiano”

Rodrigo García Maya, sargento (r)

“Fue innecesaria, sin fundamentos, infundida. No fue algo espontáneo, fue algo planeado e incitado por agentes externos”

Rodrigo García Maya, sargento (r)

En su testimonio, el sargento retirado dejó claro su posición de perdón como clave para la paz interior, cerrando el capítulo con serenidad tras años de servicio. “Ya perdoné. Uno no puede vivir con el odio, porque el que carga ese sentimiento es uno mismo, no la otra persona. No puede destruir su casa por matar un ratón. Yo ya perdoné. Por eso vivo tranquilo y camino con la frente en alto. Nadie puede vivir del pasado”, expresó García Maya, subrayando una lección de resiliencia en medio de la controversia renovada.

Sigue leyendo