Cerca del 30 por ciento de los niños con bajo rendimiento escolar presenta problemas visuales no corregidos, según expertos de Opticalia, compañía especializada en salud visual, que recomiendan controles visuales periódicos al inicio del año escolar. Optómetras como Elkin Avellaneda, de Bogotá, y Jackeline Cera, de Cartagena para Opticalia, insisten en la necesidad de detectar y corregir tempranamente estos defectos, ya que el 80 por ciento del proceso de aprendizaje infantil depende de la vista. Problemas no tratados, como miopía, hipermetropía, astigmatismo o ambliopía si no se identifican antes de los siete años, provocan dolores de cabeza frecuentes, fatiga visual, resequedad ocular, bajo rendimiento académico y hasta retrasos en el desarrollo psicosocial, haciendo que los menores parezcan distraídos o hiperactivos.
En ciudades como Bogotá y Cartagena, las consultas visuales infantiles aumentan en enero debido a los requisitos de matrícula escolar, revelando casos sorprendentes, como adolescentes de 15 años o más que nunca se han sometido a un examen visual, creyendo que ver de forma deficiente es normal. Estos niños a menudo perciben el mundo nítido solo a unos 50 centímetros de distancia, prefiriendo interactuar con el compañero de al lado en lugar de esforzarse por ver borroso el tablero a más de dos metros. Señales de alerta incluyen quejas constantes de dolores de cabeza, fatiga tras leer o usar pantallas, y un rendimiento escolar por debajo de lo esperado.
Recomendaciones clave para proteger la vista infantil
Los especialistas aconsejan controles visuales desde el nacimiento hasta los siete años, el uso de gafas adecuadas, hidratación ocular mediante parpadeo consciente o lubricantes, la regla 20/20 —cada 20 minutos, mirar 20 segundos a lo lejos—, más tiempo al aire libre practicando deportes y lentes con filtro de luz azul para contrarrestar los efectos de las pantallas, que causan resequedad por alteración de la lágrima y fatiga debido a la luz azul y violeta. Reducir el tiempo frente a dispositivos electrónicos es fundamental para evitar estos riesgos.
“Está comprobado que cerca del 30% de los niños con bajo rendimiento escolar presenta problemas visuales no corregidos. Estos menores pueden parecer distraídos o ausentes y, en algunos casos, ser catalogados como hiperactivos, cuando en realidad su mundo solo es nítido a unos 50 cm. Por eso prefieren jugar con el compañero de al lado en vez de prestar atención a algo que ven borroso a más de dos metros, como el tablero”
Elkin Avellaneda, optómetra de Bogotá
“En consulta es común encontrar adolescentes de 15 años o más que nunca se han realizado un examen visual, ya que creen que ver de forma deficiente es normal. En muchos casos, la visita al optómetra ocurre únicamente porque el colegio exige un certificado visual, y es allí donde se evidencian dificultades importantes de visión que habían pasado desapercibidas. Esta situación refleja que muchos niños y jóvenes no saben realmente qué significa ver bien, lo que refuerza la importancia de realizar controles visuales oportunos antes del inicio de clases”
Elkin Avellaneda, optómetra de Bogotá
“Detectar de manera oportuna los problemas visuales en los niños es clave para su desarrollo integral, su aprendizaje y su bienestar general. Prestar atención a las señales de alerta, realizar controles visuales periódicos y acudir a especialistas son acciones fundamentales que los padres pueden asumir para cuidar la salud visual de sus hijos”
Jackeline Cera, optómetra para Opticalia en Cartagena
Estas recomendaciones de Opticalia subrayan que actuar a tiempo no solo mejora el rendimiento escolar, sino que previene complicaciones a largo plazo, invitando a los padres a priorizar la salud visual de sus hijos en este inicio de clases para un desarrollo integral y exitoso.















