El cantante antioqueño Alan Ramírez conmocionó a sus seguidores al relatar en una entrevista con La Kalle, semanas después del trágico accidente de avioneta en Boyacá que segó la vida de Yeison Orlando Jiménez Galeano el 10 de enero de 2026, un sueño en el que el caldense se despidió de él. En esa visión onírica, ocurrida el jueves posterior a los homenajes masivos que generó la muerte del artista de música popular, Jiménez le pidió a Ramírez que trabajara duro mientras él mismo descansaba, un mensaje que el antioqueño interpretó como la señal que había pedido al cielo tras una oración y algunos whiskys durante una reunión con Pipe Bueno para una colaboración musical.
La relación entre ambos era estrecha y de apoyo mutuo en el mundo de la música popular; Jiménez, oriundo de Caldas, impulsaba activamente la carrera de Ramírez, quien tras la noticia publicó un emotivo mensaje en su Instagram recordando consejos y aportes del fallecido. En su último encuentro cerca de Fusagasugá, en Cundinamarca, Jiménez incluso le entregó un apartamento como parte de pago por una compra grande y predijo que 2026 sería el año de despegue para Ramírez, mientras planeaba su ambicioso proyecto «Rancho de YJ», un hotel y restaurante más grande que el Rancho Mx de Pipe Bueno y Luisa Fernanda W.
El sueño que trajo consuelo
Durante la entrevista en La Kalle, Ramírez describió con detalle el sueño en el que ambos iban en un carro conversando, con Jiménez despidiéndose explícitamente y reiterando su deseo de descansar tres o cuatro meses, tal como lo expresaba en sus redes sociales antes de la tragedia. Este relato surge en medio de los homenajes de colegas y seguidores que llenaron las redes tras el accidente de la avioneta privada, y Ramírez confesó que, aunque no está del todo bien, siente un enorme descanso al interpretar esa visión como un mensaje divino.
“Hoy recibo una de las noticias más duras para mi carrera y mi vida. Yeison Orlando Jiménez Galeano, hoy solo puedo darte las gracias por todo, por cada consejo, por cada aporte que le diste a mi vida como amigo y como profesional. A veces no sabemos por qué pasan estas cosas, pero solo sé que donde estés, cantarás y seguirás haciendo tu obra desde el cielo. Una prueba de estas no la esperaba. Te voy a extrañar, mi Yei. Amen y abracen con todas sus fuerzas. A su equipo de trabajo, esos parceros que estuvieron acompañándolo en su último momento, Dios los tenga en su gloria”
Alan Ramírez, cantante
“‘Papi, este año es suyo, gonorrea, yo veré, ¿no?. Así me hablaba de él, con groserías. ‘Este año es suyo, papi, hágale duro, huevón, haga música, papi. Sabe qué lo que necesite conmigo’”
Alan Ramírez, citando a Yeison Jiménez
El testimonio de Ramírez, respaldado por publicaciones en los Instagram de ambos artistas (@alanramirez y @yeison_jimenez), resalta no solo el impacto personal de la pérdida, sino también el legado de Jiménez como mentor y amigo en la escena musical, dejando un vacío que sus colegas intentan llenar con recuerdos y proyectos inconclusos como el Rancho de YJ.
“Entonces después me soñé con él en un carro, los dos hablando, y él prácticamente despidiéndose y diciéndome que trabajara fuerte y que quería descansar, lo mismo que decía en sus redes sociales”
Alan Ramírez, cantante
“La verdad te digo, no puedo decir que estoy bien, pero sí siento un descanso enorme”
Alan Ramírez, cantante
Este emotivo relato, compartido en el contexto de los tributos póstumos, invita a la reflexión sobre la fugacidad de la vida en el mundo del espectáculo y el consuelo que pueden traer las señales inesperadas del más allá.















