Salario mínimo Colombia: de $98.700 en 1994 a $1.750.905 en 2026, multiplica por 20

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El salario mínimo en Colombia ha experimentado un incremento impresionante de casi veinte veces en tres décadas, pasando de 98.700 pesos mensuales en 1994 a 1.750.905 pesos proyectados para 2026, lo que en aquel año permitía adquirir hasta 987 unidades de Chocoramo al mes asumiendo un precio de 100 pesos por cada una. Este ajuste, decretado por el Gobierno nacional ante la falta de consenso en la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, también incluye el auxilio de transporte, elevando el total por encima de los dos millones de pesos mensuales en la actualidad.

En 1994, el salario mínimo era de 98.700 pesos mensuales más un auxilio de transporte de 8.975 pesos, equivalentes a 299,20 pesos diarios, en un contexto de inflación anual del 22,85 por ciento. Para 2024, el salario mínimo alcanzó los 1.300.000 pesos, y el incremento para 2026 representa un 23,7 por ciento adicional, multiplicando por casi veinte el valor de hace treinta años. Mientras los gremios empresariales han impugnado el decreto ante el Consejo de Estado, los sindicatos y organizaciones obreras lo defienden vigorosamente, destacando el efecto acumulativo de la inflación como motor principal de estos ajustes.

Evolución del poder adquisitivo medida en productos cotidianos

El Chocoramo se ha convertido desde 2016 en un medidor popular de la inflación, con precios que oscilaban entre 50 y 100 pesos en 1994, frente a los 3.000 a 4.300 pesos actuales, lo que ilustra la pérdida de capacidad de compra pese a los aumentos salariales. En esa misma época, una entrada al cine costaba entre 1.500 y 2.000 pesos, reflejando un panorama económico muy diferente al de hoy, donde el salario mínimo más auxilio supera holgadamente los dos millones de pesos mensuales.

Marco legal y controversia en curso

La Constitución Política en su artículo 53 consagra el derecho a una remuneración mínima vital y móvil, mientras que la Ley 278 de 1996 faculta al Gobierno para fijar el salario por decreto cuando no hay acuerdo en la comisión tripartita. Este procedimiento ha generado un intenso debate actual, con la revisión pendiente ante el Consejo de Estado por parte de los gremios, en contraste con la sólida defensa de los trabajadores que subrayan la necesidad de proteger el poder adquisitivo frente a la inflación acumulada.

Este aumento salarial no solo marca un hito en la historia laboral colombiana, sino que invita a reflexionar sobre cómo productos emblemáticos como el Chocoramo y servicios como el cine evidencian los cambios en el costo de vida, consolidando la importancia de políticas que equilibren crecimiento económico y protección social en el país.

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