De la Espriella apoyó adopción por parejas homosexuales en 2016; ahora rechaza su continuidad

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En medio de su candidatura presidencial, el abogado Abelardo de la Espriella enfrenta una controversia generada en redes sociales por un video de 2016 que resucitó, donde expresó su preferencia por que los niños sean adoptados por parejas del mismo sexo antes que dejarlos en la calle, un posicionamiento que contrasta con su reciente oposición a mantener la aprobación de la adopción por parte de parejas homosexuales, decretada por la Corte Constitucional en 2015. Durante una audiencia pública en agosto de ese año sobre un posible referendo, el aspirante defendió esta idea, mientras que en entrevistas recientes con Noticias Caracol y el programa Desnúdate con Eva, ha manifestado su desacuerdo con la norma vigente.

El revuelo se originó cuando usuarios en redes sociales compartieron las declaraciones del candidato de entonces, destacando una aparente contradicción en sus posturas sobre un tema sensible en Colombia. De la Espriella, quien mantiene una relación de 18 años con su pareja y es padre de cuatro hijos, argumentó en 2016 que el amor y el cariño de los padres son fundamentales independientemente de su orientación sexual, desmintiendo mitos como la propensión de los niños a volverse homosexuales al crecer en tales hogares o el riesgo de abandono por parte de parejas del mismo sexo. Además, rechazó hablar de familias «normales» o «anormales» basándose en la orientación sexual de los progenitores.

Las declaraciones de 2016 que avivan la polémica

En la audiencia pública de agosto de 2016, Abelardo de la Espriella fue claro al respaldar la adopción por parejas homosexuales como alternativa al abandono infantil, enfatizando que los niños merecen un hogar estable por encima de todo.

«En lo personal, prefiero a un niño que viva y crezca en un hogar integrado por homosexuales a que lo haga viviendo en una calle».

Abelardo de la Espriella, en audiencia pública de agosto de 2016

El candidato también abordó argumentos científicos, afirmando que no existe evidencia de que los niños criados por parejas del mismo sexo desarrollen inclinaciones homosexuales, ya que esta condición se nace y no es una elección.

«No está comprobado científicamente que los niños que crezcan en una casa bajo la tutela de dos homosexuales o lesbianas tengan propensión hacia el homosexualismo. Lo que está plenamente establecido es que se nace homosexual. El homosexualismo no es una elección, es una condición».

Abelardo de la Espriella, en audiencia pública de agosto de 2016

La postura actual del candidato presidencial

En contraste, en su entrevista reciente con Eva Rey en el programa Desnúdate con Eva, De la Espriella se presentó como un «hombre de familia tradicional» y cuestionó la necesidad de que los niños crezcan sin los roles tradicionales de padre y madre, aunque reconoció que debe respetar la ley colombiana que lo permite desde 2015.

«Yo soy un hombre de familia y yo soy un hombre de familia tradicional. Tengo una mujer con la que estoy hace dieciocho años y tengo cuatro hijos. Yo sé lo que necesita un niño porque tengo cuatro hijos. Un niño necesita un padre y una madre en esos roles. Hoy la ley colombiana lo permite. Yo tengo que ser respetuoso de eso, pero no por ello tengo que estar de acuerdo».

Abelardo de la Espriella, en entrevista con Eva Rey

Estas palabras han generado malestar en redes sociales, donde se acusa al candidato de inconsistencia ideológica ante su aspiración presidencial, recordando que en 2016 respetaba las inclinaciones sexuales ajenas pero priorizaba la protección infantil por encima de prejuicios.

«Yo no lo haría. Si de mí dependiera, no lo haría. Yo creo que a los niños hay que sacarlos de esta ecuación. Yo respeto las inclinaciones sexuales de todo el mundo, pero los niños son sagrados».

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial

La controversia subraya las tensiones en el debate sobre derechos LGBTIQ+ en Colombia, con la sentencia de la Corte Constitucional de 2015 como hito, y pone a prueba la coherencia del candidato en un contexto electoral cargado de polarizaciones.

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