La Policía Metropolitana de Santiago de Cali presentó públicamente a cinco personas detenidas por su presunta participación en el homicidio de un hombre ocurrido el pasado fin de semana en el barrio El Peñón, al sur de la ciudad. Durante la exhibición, los capturados mostraron sus manos cubiertas con bolsas plásticas que llegaban hasta los codos, una medida tomada para preservar posibles residuos de disparo como evidencia forense antes de ser entregados al Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía.
El crimen tuvo lugar en un sector concurrido cuando la víctima fue atacada a tiros por sicarios mientras almorzaba con su familia en un restaurante. Las autoridades incautaron armas, municiones y teléfonos móviles, los cuales fueron mostrados sobre una mesa durante la presentación, mientras los detenidos permanecieron de espaldas al público para resguardar su identidad.
La clave de la prueba balística
La prueba de residuos de disparo, conocida como GSR por sus siglas en inglés, busca identificar partículas que indican la posible manipulación de armas de fuego en las extremidades de los sospechosos. Esta técnica resulta fundamental en la investigación del homicidio, que se desarrolló en un área de alto tráfico peatonal y comercial.
«La prueba no demuestra por sí sola que una persona haya disparado un arma, pero sí constituye un elemento indiciario importante dentro del proceso investigativo»
Agente de la Policía Metropolitana de Santiago de Cali
Con esta captura, las autoridades avanzan en la esclarecimiento del caso, que deja un saldo de un hombre asesinado y subraya la violencia persistente en zonas urbanas de Cali, donde la preservación meticulosa de evidencia como los residuos de disparo fortalece las probabilidades de una condena efectiva.















